Dinamarca y Groenlandia confían en que reunión con Rubio ayude a rebajar tensión con EEUU

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Copenhague, 8 ene (EFE).- Groenlandia y Dinamarca ven la reunión anunciada para la próxima semana por el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, como una oportunidad para rebajar la tensión creada por el reiterado interés del presidente estadounidense, Donald Trump, en hacerse con este territorio autónomo danés.

"Este es el diálogo que es necesario y que el Gobierno ha pedido, junto con el Ejecutivo groenlandés", dijo este jueves el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, quien resaltó que "ahora tendremos la posibilidad de hablar directamente entre nosotros en vez de hacerlo a través de los medios".

Está previsto que en la reunión con Rubio participen su homólogo danés, Lars Løkke Rasmussen, y la consejera groenlandesa para Asuntos Exteriores, Vivian Motzfeldt.

La Casa Blanca insistió la víspera en que la diplomacia es la primera opción de Trump para tomar el control de Groenlandia, aunque sin descartar otros escenarios como una acción militar, sobre la que han especulado últimamente tanto él como otras personas de su Administración.

Rasmussen había afirmado hace dos días que Dinamarca no puede acceder a la petición estadounidense de darle Groenlandia, por lo que pidió "respeto" para lo que considera una "línea roja".

"La esperanza no es una estrategia, pero ahora mismo (la reunión) nos da esperanza de que podamos desescalar la situación y tener un poco de tranquilidad", dijo a la televisión pública groenlandesa KNR Aaja Chemnitz, una de las dos diputadas que este territorio autónomo tiene en el Parlamento danés.

Chemnitz espera que la reunión sirva también para "tomar fuerzas" para soportar "la presión que llega de Estados Unidos" y resaltó la importancia de mandar un mensaje de que Groenlandia "no está en venta".

"En los medios de comunicación no tenemos una respuesta clara sobre cuáles son los intereses estadounidenses, son puras especulaciones, por eso la ministra debe lograr una aclaración", dijo al mismo medio Aki-Matilda Høegh-Dam, la otra diputada groenlandesa.

Høegh-Dam -que representa al Naleraq, única fuerza en la oposición groenlandesa y partidaria de una independencia exprés- instó al Gobierno autonómico a unir a todos los partidos de esta isla ártica para consensuar una postura común antes de la reunión.

El Naleraq se ha mostrado crítico con la actuación de los gobiernos danés y groenlandés respecto al interés de EE.UU., y su líder, Pelle Broberg, ha defendido un diálogo directo con Washington sin Copenhague.

"Mientras Groenlandia no sea un Estado independiente, debemos respetar los principios básicos del Estatuto de Autonomía", le respondió hoy Motzfeldt, en alusión a que Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca.

La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Kaja Kallas, afirmó también este jueves que los Veintisiete siempre han sido un "aliado fuerte" de Estados Unidos, pero resaltó que las amenazas de Trump a Groenlandia "no ayudan a lograr la estabilidad".

"La UE siempre ha sido un aliado fuerte de Estados Unidos, pero estas declaraciones y comunicados no ayudan a lograr la estabilidad", dijo Kallas en una rueda de prensa desde la Nueva Capital Administrativa de Egipto junto al ministro de Exteriores egipcio, Badr Abdelaty.

La jefa de la diplomacia europea afirmó que "lo que escuchamos sobre Groenlandia también es preocupante".

"La ley internacional está clara, y es lo único que protege a los países pequeños, por lo que no respetarla nos pondrá en peligro. Hemos abordado eso, que nos adherimos a la ley internacional a todos los niveles", sentenció Kallas.

En su discurso anual en París ante los embajadores de Francia, el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo hoy que Estados Unidos se está "alejando gradualmente" de algunos aliados y haciendo caso omiso a las reglas internacionales.

"Las instituciones del multilateralismo funcionan cada vez con menos eficacia. Nos encontramos en un mundo de grandes potencias con una verdadera tentación de repartirse el mundo", afirmó Macron, tras alertar también sobre lo que llamó una creciente "agresión neocolonial" en las relaciones diplomáticas, que rechazó.

También se refirió a la cuestión groenlandesa el ministro húngaro de Gobernación, Gergely Gulyás, quien defendió que debería ser tratada dentro de la OTAN y no de la UE.

"Es una discusión de dos países miembros de la OTAN y debe tratarse allí", afirmó Gulyás, ya que considera que la Alianza es el foro "donde se podría desarrollar con éxito un diálogo". EFE