El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) confirmó la ocurrencia del seísmo poco después de las 11:00 de la mañana en horario local, tras el reporte inicial del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés). El evento sísmico se registró al este de la ciudad de Santiago, en la isla de Mindanao, con una profundidad de 58,5 kilómetros, según detalló el medio. El temblor alcanzó una magnitud de 6,4 en la escala de Richter y no provocó la activación de una alerta de tsunami ni reportes de víctimas ni daños considerables, según informó USGS.
De acuerdo a la información difundida por USGS y recogida por distintos medios, el epicentro del terremoto se localizó aproximadamente a 27 kilómetros al este de Santiago, dentro de la costa sur de Filipinas. Inicialmente, la magnitud reportada fue de 6,7, dato que posteriormente fue corregido a 6,4 tras las revisiones y confirmaciones de los organismos responsables, según consignó el informe conjunto.
El Servicio Geológico de Estados Unidos explicó que la profundidad del evento, calculada en 58,5 kilómetros, redujo el impacto potencial en la superficie, minimizando así el riesgo de víctimas y pérdidas materiales. Por su parte, Phivolcs remarcó que no hubo necesidad de emitir una advertencia por tsunami, ya que las características del sismo no reunían las condiciones para generar olas significativas, según publicó el instituto filipino.
El movimiento telúrico se produjo en una zona donde las placas tectónicas suelen experimentar fricción, lo que genera actividad sísmica frecuente. Mindanao, ubicada al sur del archipiélago filipino, es una de las regiones que se encuentra cerca del límite entre la placa euroasiática y la placa filipina, lo que expone al área a episodios sísmicos de moderada y alta magnitud.
Phivolcs también informó que tras el sismo principal, no se detectaron réplicas significativas ni otros fenómenos secundarios que pudieran afectar la vida cotidiana de los habitantes en las zonas cercanas al epicentro. Tanto autoridades locales como organismos nacionales confirmaron que, hasta el momento del reporte, no se registraron heridos ni daños materiales de relevancia en la infraestructura pública o privada.
Según USGS, los temblores en esa región del mundo con frecuencia superan magnitudes intermedias, aunque las construcciones y la preparación de autoridades permiten reducir las consecuencias en la población. El instituto filipino señaló que sus sistemas de monitoreo permitieron dar seguimiento en tiempo real al evento y proporcionar información rápida tanto a las autoridades como a la ciudadanía, según recogió el informe oficial.
La costa sur de Filipinas mantiene procedimientos de prevención y evacuación debido al historial sísmico del país, considerado uno de los más expuestos a terremotos por su ubicación geográfica. El reciente sismo, consignado por USGS y Phivolcs, no alteró la vida ni provocó nuevos protocolos, ya que las autoridades descartaron consecuencias mayores tras la evaluación inicial.
Tanto los equipos técnicos de Phivolcs como los del Servicio Geológico de Estados Unidos continuaron monitoreando la zona durante las horas posteriores al temblor para identificar posibles movimientos asociados y garantizar la seguridad de la población, indicó el seguimiento oficial reportado en los medios.
Últimas Noticias
Rodríguez defiende las relaciones comerciales con EEUU pese a la "mancha" que deja la captura de Maduro
