
El Govern catalán ha iniciado contactos con la comunidad venezolana establecida en Cataluña para explorar posibles vías de colaboración ante el conflicto reciente en Caracas, según informó el medio Europa Press. Esta iniciativa contempla el seguimiento de la situación de los aproximadamente 7.800 residentes catalanes que actualmente viven en Venezuela, de acuerdo con las declaraciones realizadas por la consellera de Territorio y portavoz de la Generalitat, Sílvia Paneque, tras la reunión del Consell Executiu realizada el miércoles.
Paneque manifestó que el Govern observa con preocupación los acontecimientos en Venezuela, después del bombardeo y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos, reportó Europa Press. La portavoz subrayó en rueda de prensa que la postura del Govern se fundamenta en la defensa de la legalidad internacional y en el respaldo a los derechos democráticos y civiles de la ciudadanía, reivindicando además el respeto absoluto a las instituciones. Entre los puntos remarcados por Paneque se encuentra la importancia de garantizar la protección efectiva de los derechos fundamentales con criterios de transparencia.
Según Europa Press, la consellera de Territorio recordó que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ya había solicitado que se preserve tanto la seguridad ciudadana como la protección de los derechos democráticos, insistiendo en la necesidad de respetar la legalidad internacional y las instituciones democráticas. Paneque reiteró que el Govern orienta sus esfuerzos para que estas garantías se cumplan y recalcó su disposición a contribuir con todas sus delegaciones en Venezuela, con el objetivo de mantener contacto directo con la población catalana allí residente y atender a sus necesidades en el contexto actual.
De acuerdo con lo publicado por Europa Press, el Govern catalán también ha realizado gestiones a través del Casal Català en Caracas, promoviendo una vía de comunicación directa con estas organizaciones presentes en el país suramericano. Asimismo, la administración catalana ha empezado a dialogar con portavoces de la comunidad venezolana en Cataluña para identificar alternativas de trabajo conjunto. Paneque señaló que estos esfuerzos buscan concretar cómo el Govern podría avanzar en su implicación, más allá de lo previsto hasta la fecha.
Europa Press detalló que, en cuanto a la ayuda institucional directa, la consellera de Territorio puso énfasis en el papel que corresponden desempeñar al Ministerio y las embajadas en la gestión de esta asistencia, aunque manifestó la voluntad del Govern de sumar apoyos en el ámbito de sus competencias. Paneque insistió en que la administración catalana está determinada a colaborar y auxiliar en la medida posible a la comunidad venezolana que reside en Cataluña, atendiendo de manera particular a las necesidades que puedan derivarse de la situación generada tras los recientes acontecimientos en Caracas.
Todas estas declaraciones reflejan la inquietud expresada desde el Govern catalán ante el escenario abierto en Venezuela y evidencian una estrategia de doble vía: el acompañamiento a la ciudadanía catalana radicada en el país sudamericano y el apoyo a los venezolanos que actualmente viven en Cataluña. La actitud vigilante y proactiva marcada por la Generalitat busca responder a los retos que plantea la nueva coyuntura internacional, con el foco puesto tanto en la protección de los derechos fundamentales como en el refuerzo de los canales institucionales y asociativos existentes, según reportó Europa Press.
Últimas Noticias
Ministro de Ecuador cree que liberación de cabecilla criminal amenaza seguridad de España
Álvaro Uribe: "Nada se hace si después de haber sacado a Maduro dejan al régimen" chavista
Nueva condena de 16 meses para el hombre que arrojó a un niño desde Tate Modern de Londres
México destaca coordinación con España tras golpe a red de tráfico de metanfetamina
VÍDEO: Sánchez rechaza el "vasallaje" hacia EEUU y apuesta por no callar ante las violaciones al Derecho Internacional
Defiende la cooperación internacional como base de las relaciones externas, señala la necesidad de responder con firmeza ante acciones que desafían normas globales e insiste en que el papel de España debe ser activo en la defensa de principios democráticos
