El Gobierno plantea una subida del SMI del 3,1% para 2026, sin tributación en el IRPF

La propuesta del Ejecutivo busca que el ingreso base alcance los 1.221 euros en 2026 y permanezca exento de impuestos, una medida sobre la que sindicatos y empresarios deben decidir tras el reciente encuentro oficial

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El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, confirmó que el salario mínimo interprofesional (SMI) estaría exento del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) en 2026, tras coordinar esta medida con el Ministerio de Hacienda. De acuerdo con lo reportado por Europa Press, este anunció se suma a la propuesta del Ejecutivo de incrementar el SMI en un 3,1%, elevando la remuneración base a 1.221 euros mensuales en catorce pagas para ese año.

La propuesta oficial llegó durante una reunión entre el Gobierno y los agentes sociales celebrada la mañana del miércoles, según detalló Europa Press. El Ejecutivo trasladó la iniciativa a sindicatos y empresarios, quienes cuentan ahora con el encargo de analizarla antes de emitir una respuesta formal. Hasta el momento, según indicó Pérez Rey, en el encuentro no se obtuvo un respaldo explícito ni rechazo por parte de las organizaciones participantes.

El planteamiento gubernamental busca incrementar el SMI en 37 euros al mes respecto a los actuales 1.184 euros mensuales, manteniendo el esquema de catorce pagas anuales. El medio Europa Press especificó que esta subida coincide con una de las recomendaciones del Comité de Expertos que asesora al Gobierno en materia salarial. Estos expertos habían propuesto dos rutas: aplicar una subida del 3,1% siempre que el salario mínimo permanezca exento de tributación estatal, o elevar el incremento al 4,7% en caso de que el SMI pasase a tributar IRPF.

Pérez Rey comunicó, según publicó Europa Press, que la decisión de que el SMI continúe fuera del ámbito impositivo del IRPF para 2026 se consensuó con el Ministerio de Hacienda. El objetivo central detrás de esta medida sería salvaguardar la capacidad adquisitiva de los trabajadores con ingresos mínimos y evitar que una mejora salarial nominal se vea compensada con nuevas obligaciones fiscales.

En la reunión no se trataron otros elementos regulatorios como la reforma de las reglas de compensación y absorción salarial. Según explicó el propio secretario de Estado, estos asuntos quedarían vinculados a un futuro marco legislativo diferente y no quedarían recogidos en el actual decreto del SMI, de acuerdo con Europa Press.

El proceso de toma de decisiones sobre el salario mínimo para el ejercicio siguiente cuenta con la intervención de los agentes sociales, que representan tanto a los trabajadores como a los empleadores. Europa Press reportó que el hecho de que no se formalizara aún una respuesta por parte de sindicatos y patronal refleja la necesidad de analizar detenidamente el nuevo escenario propuesto por el Ejecutivo antes de definir una posición.

La cuantía sugerida para el SMI en 2026 cobra mayor relevancia tras el análisis efectuado por el Comité de Expertos. Según lo difundido por Europa Press, el grupo de especialistas argumentó que un crecimiento del 3,1% puede resultar adecuado siempre que se mantenga la exención fiscal, al considerar el impacto de la inflación y la evolución de la economía. Por el contrario, una tributación del SMI habría requerido un aumento mayor, hasta el 4,7%, para mitigar las consecuencias de la retención impositiva sobre los beneficiarios del salario mínimo.

El Ejecutivo español, como remarcó Europa Press, se comprometió también a examinar con mayor detenimiento las reglas que regulan la desindexación en la contratación pública. El compromiso de iniciar un análisis "serio" de estas normas se comunicó en paralelo a la presentación de la propuesta de subida salarial, si bien este aspecto no formó parte del decreto sobre el salario mínimo.

El diálogo sobre el SMI forma parte de un proceso anual en el que el Gobierno traslada su propuesta a las principales organizaciones de trabajadores y empresarios, quienes, tras valorar la medida, plantean observaciones o propuestas alternativas. Europa Press recogió que el escenario actual se caracteriza por la expectativa que genera la doble garantía planteada: tanto el aumento del SMI como el mantenimiento de su exención fiscal.

El salario mínimo interprofesional constituye una referencia clave en el mercado laboral español y su actualización impacta directamente sobre el poder adquisitivo de los empleados que perciben la remuneración más baja regulada legalmente. Según Europa Press, la exención en el IRPF supone que quienes perciban el SMI no afrontarán cargas fiscales sobre estos ingresos, lo que habitualmente se traduce en una mejora real de su capacidad de consumo y en una protección frente al incremento del coste de vida.

La convocatoria de la reunión y la posterior comunicación de la propuesta se producen a pocos meses del inicio del ejercicio fiscal para el que regirá el nuevo salario mínimo. Europa Press consignó que el Gobierno busca anticipar la actualización, estableciendo un marco previsible para negociaciones colectivas y para la planificación empresarial frente a los ajustes del mercado laboral.

La iniciativa forma parte de la agenda de política laboral y social que el Ejecutivo ha puesto en marcha en el contexto posterior a la pandemia, donde la atención a los salarios más bajos se ha convertido en uno de los ejes preferentes en diálogo con los agentes sociales. La mejora del salario mínimo, sumada a la exención fiscal aprobada, perfila un escenario en el que la renta mínima de referencia podría alcanzar los 1.221 euros mensuales para miles de trabajadores sin incrementar su presión tributaria, según subrayan los datos recogidos por Europa Press.