Felipe VI constata una "sensación de amenaza" y recalca el compromiso de España con el orden global basado en normas

Durante la ceremonia en el Palacio Real, el monarca expresó preocupación por recientes desafíos internacionales y destacó la participación de efectivos nacionales en misiones en el exterior, reafirmando la determinación de respaldar la estabilidad mundial mediante la cooperación multilateral

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Durante la ceremonia de la Pascua Militar celebrada en el Palacio Real de Madrid, Felipe VI concedió especial relevancia al papel de los efectivos españoles en operaciones internacionales, calificando de “constante” la presencia militar en escenarios diversos como el flanco este de la OTAN, Líbano, Somalia y Mozambique. Según informó el medio que cubrió el acto, el monarca insistió en que estas misiones representan una manifestación tangible del compromiso nacional con la seguridad internacional, el multilateralismo y el orden global basado en normas.

El evento se llevó a cabo tras la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la detención de Nicolás Maduro y su posterior acusación por delitos de narcotráfico en una corte de Nueva York. Aunque Felipe VI no abordó de forma explícita este episodio ni mencionó directamente la situación venezolana, su discurso aludió a un escenario complejo de conflictos, crisis y tragedias humanitarias. De acuerdo con lo publicado por la fuente original, el rey subrayó la existencia de una “sensación creciente de amenaza”, especialmente al cierre de 2025, afectando incluso al corazón de Europa.

El medio detalló que Felipe VI remarcó el papel de España dentro de los marcos multilaterales y su implicación con los principios que rigen el orden internacional. En sus palabras, recalcó el “compromiso firme e inequívoco” del país en respaldar la seguridad colectiva y cooperar en diferentes regiones del mundo a través del despliegue de tropas en misiones aliadas y de paz. Estas operaciones, explicó, se han mantenido activas durante el año pasado y reflejan la vocación de contribuir al sostenimiento de la estabilidad mundial.

La agenda protocolaria de la Pascua Militar incluyó la llegada de los Reyes y de la Princesa de Asturias a la Plaza de la Almudena antes de acceder a la Plaza de la Armería. Allí, Felipe VI y su familia saludaron a la ministra de Defensa, Margarita Robles; al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y al jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro Esteban López Calderón. La ausencia destacada fue la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien participó en una reunión de la Coalición de Voluntarios para Ucrania celebrada en París, según consignó la fuente.

Después del saludo protocolario y del himno nacional, la ceremonia continuó con una salva de 21 cañonazos y Felipe VI pasó revista a la formación militar instalada para la ocasión. Posteriormente, junto a la reina Letizia y la Princesa Leonor, ingresaron al Palacio Real para presidir la tradicional entrega de condecoraciones. El rey, en su función de capitán general de las Fuerzas Armadas, otorgó distinciones a civiles y componentes de los tres ejércitos que habían sido acreedores de reconocimientos durante el último año.

La celebración de la Pascua Militar, cuyo origen se remonta al reinado de Carlos III, recuerda la recuperación de Mahón, en Menorca, el 6 de enero de 1782, cuando la localidad estaba bajo control británico. Según detalló el medio, el acto conserva ese carácter solemne y representa un momento clave para el reconocimiento de la labor de las Fuerzas Armadas en el contexto de los desafíos internacionales que enfrenta el país.

A lo largo del discurso, el monarca enfatizó una visión de colaboración y apoyo a la estabilidad mundial mediante la cooperación multilateral y reiteró que la protección del orden global basado en reglas constituye una prioridad estratégica para España en un contexto internacional que califica como complejo y marcado por amenazas y conflictos.