Al menos cuatro muertos y 15 heridos en un ataque achacado a las FDS contra la ciudad de Alepo

Un bombardeo atribuido a una milicia kurdo-árabe provoca víctimas y numerosos heridos en el norte de Siria, en medio de acusaciones cruzadas entre grupos armados por recientes enfrentamientos y el estancamiento de las negociaciones entre actores clave del conflicto

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Un ataque aéreo señalado entre los recientes combates en el norte de Siria provocó la muerte de al menos cuatro personas, entre ellas un militar vinculado al nuevo Ejército de Siria, y causó heridas a otras quince, de acuerdo con los datos suministrados por la agencia estatal SANA y retomados por diferentes medios. La ofensiva, achacada a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y realizada con drones en la ciudad de Alepo y zonas cercanas, coincide con un contexto de intensificación de enfrentamientos entre grupos armados y el estancamiento de negociaciones sobre la reintegración de las facciones kurdo-árabes en las estructuras estatales sirias.

Según informó SANA, el ataque tuvo lugar en las inmediaciones del barrio de Sheij Maqsud, un área de Alepo donde se reportan frecuentes fricciones entre diversas fuerzas opuestas al régimen y agrupaciones vinculadas a las autoridades de Damasco. La acción, atribuida a las FDS, causó la muerte de un militar y tres civiles, además de dejar 15 heridos. Las fuentes consultadas por el medio estatal citan el uso de drones como la herramienta empleada para perpetrar la agresión.

Las FDS, por su parte, respondieron mediante un comunicado recogido por SANA en el que acusan a grupos armados aliados del Gobierno central, especialmente las facciones Al Amshat (División Suleiman Shah) y Al Hamzat (División al Hamza), de lanzar ataques coordinados en la región este de Alepo. De acuerdo con las palabras plasmadas por esta formación kurdo-árabe, las ofensivas se realizan de manera deliberada sobre zonas civiles y han puesto en riesgo a la población: "Nuestras fuerzas afirman su pleno y legítimo derecho a defender tanto a nuestros combatientes como a nuestro pueblo ante los continuos bombardeos indiscriminados contra la ciudad de Deir Hafer por parte de las facciones Al Amshat y Al Hamzat, afiliadas al Gobierno de Damasco y sujetas a sanciones internacionales". Las FDS aseguran adicionalmente que los recientes ataques contra ellos no han causado víctimas ni daños materiales entre sus filas, y responsabilizan a las agrupaciones rivales de cualquier consecuencia producida por la escalada de violencia.

Ambas facciones señaladas, la División al Hamza y la División Suleiman Shah, cuentan con respaldo de Turquía y, tras la caída del régimen de Bashar al Assad en diciembre de 2024, han sido integradas en las nuevas estructuras de seguridad formadas en Siria. No obstante, estos grupos permanecen bajo sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea por violaciones anteriores en materia de derechos humanos, según consignó la agencia SANA.

Las afirmaciones de las FDS se producen después de que la cadena estatal siria Al Ijbariya informara sobre un ataque ordenado por las fuerzas sirias contra posiciones de lanzamiento de drones de las FDS en las inmediaciones de Deir Hafer. Hasta ese momento, las autoridades centrales de Damasco no emitieron un pronunciamiento oficial respecto a los acontecimientos recientes reportados por diversos medios, entre ellos la agencia SANA.

El escenario de violencia se desarrolla tan solo dos días después de que representantes de Damasco y las Fuerzas Democráticas Sirias manifestaran su disposición de seguir manteniendo encuentros para alcanzar un acuerdo sobre la integración definitiva de las fuerzas kurdas al nuevo marco postrégimen impuesto a partir de la caída del régimen de Al Assad. Las reuniones, según varios medios estatales sirios, buscan definir tanto el rol de las autoridades kurdas semiautónomas en el futuro del país como los detalles de la fusión de estructuras civiles y militares de las áreas autonomizadas en la administración central.

Mazloum Abdi, jefe de las FDS, realizó a inicios de diciembre de 2025 un llamamiento público —citado por SANA— en favor de la apertura de un “diálogo” para conformar “una Siria democrática y descentralizada”, señalando su “compromiso inquebrantable” con el acuerdo firmado en marzo de ese año con el actual presidente de transición, Ahmed al Shara. El acuerdo alcanzado el 10 de marzo tenía como propósito integrar a las instituciones de las regiones kurdas, entre ellas las FDS, bajo el control central del Estado y establecer un alto el fuego nacional. Sin embargo, tensiones persistentes y desavenencias sobre cómo ejecutar esa integración han obstaculizado que el pacto se lleve a la práctica.

Desde el Ministerio de Defensa de Siria, citando declaraciones recogidas por SANA, se acusa a las FDS de obstaculizar el cumplimiento de estos acuerdos. En su comunicado, la cartera ministerial asegura que "la organización de las FDS está demostrando una vez más que no reconoce el acuerdo del 10 de marzo y está tratando de frustrarlo y arrastrar al Ejército a una batalla abierta cuyo alcance está determinado por esta organización". Este señalamiento refleja el desacuerdo existente sobre la modalidad de integración de los combatientes: mientras que las FDS abogan por incorporar sus fuerzas como un bloque unificado, el Gobierno interino dirigido por Al Shara sostiene que estos combatientes deben ser integrados de manera individual y distribuidos entre las diferentes unidades armadas que componen la nueva estructura castrense del país.

La sucesión de ataques y acusaciones entre facciones evidencia el complejo entramado que caracteriza la transición en Siria tras el cambio de régimen. Las demandas de autonomía, la integración de fuerzas armadas de raíces diversas y la influencia de actores internacionales —como Turquía, a la que se vincula con los grupos Al Hamzat y Al Amshat— contribuyen al ambiente actual de tensiones y de desafíos para la estabilidad regional, según puntualizó SANA en su cobertura de los incidentes recientes.