El ataque de EEUU ha causado daños en dos subestaciones eléctricas de la región de Caracas

La detención de Nicolás Maduro y su esposa fue acompañada por incidentes que, según Corpoelec, provocaron la desconexión de varias líneas, dañando instalaciones clave de suministro y dejando a miles de usuarios sin acceso a energía eléctrica en Venezuela

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Las instalaciones eléctricas estratégicas de Caracas sufrieron daños relevantes en medio de los acontecimientos que llevaron a la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, de acuerdo con la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec). Según consignó Corpoelec en un comunicado reproducido por diversos medios, la desconexión de varias líneas clave de suministro eléctrico se produjo de forma simultánea con el operativo realizado el sábado por fuerzas estadounidenses, lo que ha privado del servicio a miles de usuarios en Venezuela.

De acuerdo con la información publicada por Corpoelec, los daños afectaron directamente a las subestaciones Panamericana 69 kV y Escuela Militar 4,8 kV, en Caracas. La afectación provocó la salida de servicio de las líneas OAM-Vega Caricuao-Panamericana 1 y 2 de 69 kV, así como de Junquito-Panamericana 1 y 2 de la misma capacidad. Tal como informó la estatal eléctrica, estas infraestructuras forman parte fundamental del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), responsable de la provisión de energía en una zona densamente poblada.

Corpoelec denunció que el ataque estadounidense constituyó un acto planificado cuyo resultado incluyó tanto la captura de las máximas autoridades del Estado venezolano como la alteración de servicios considerados esenciales. En el comunicado citado por medios locales, la entidad expresó su rechazo al “ataque criminal perpetrado contra el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), como parte de una maniobra planificada por Estados Unidos que derivó en el secuestro del presidente de la República, Nicolás Maduro, y de la primera dama, Cilia Flores”.

El comunicado destaca que inhabilitar la infraestructura de suministro eléctrico durante una operación de estas características representa, en palabras de Corpoelec, “una violación flagrante del derecho internacional humanitario al privar de manera intencional a la población de servicios básicos”. Según la corporación, la población civil se ve directamente afectada no solo por la pérdida material, sino también por el impacto de la interrupción prolongada de servicios esenciales que dependen de la energía eléctrica.

Los daños reportados a las subestaciones mencionadas han suscitado preocupación entre autoridades locales y usuarios, dadas las implicaciones sobre otras actividades cotidianas y sectores estratégicos que dependen de la continuidad del suministro. Tal como puntualizó Corpoelec en su comunicado, las acciones que afectan el SEN no solo representan riesgos para el funcionamiento del sistema, sino que pueden agravar condiciones de vulnerabilidad, especialmente en hospitales y servicios de emergencia que dependen del suministro ininterrumpido de electricidad.

El medio estatal difundió que la desconexión súbita de las líneas Panamericana y Junquito trajo como consecuencia inmediata un apagón en varias áreas de la capital, así como dificultades en centros de salud, sistemas de transporte y servicios públicos. Asimismo, advirtió que los procesos de reconexión y reparación podrían extenderse en función del nivel de daño y la disponibilidad de recursos técnicos y humanos en el contexto de una situación de crisis institucional.

Corpoelec también sostuvo que se encuentra en procesos internos para evaluar el alcance de los daños y establecer mecanismos de restauración del servicio a la mayor brevedad posible. La corporación subrayó la necesidad de proteger las instalaciones eléctricas en medio de conflictos, señalando que su afectación atenta no solo contra la infraestructura, sino contra el bienestar social y la estabilidad de servicios críticos para la población.