
En el informe de inversión para 2026, la gestora Kutxabank Investment destaca que el consenso entre analistas proyecta para Europa un crecimiento del beneficio por acción del 14%, influido sobre todo por sectores vinculados a procesos estructurales como electrificación, inteligencia artificial y defensa. Según detalló El Economista, la entidad financiera atribuye este avance a factores que generan confianza en la política fiscal del continente y favorecen a la renta variable, aunque las perspectivas se sitúan en una escala más mesurada respecto al año anterior. Kutxabank Investment comunica que su enfoque para los próximos meses estará marcado por una estrategia de cartera equilibrada, con la expectativa de moderación tanto en renta variable europea como en renta fija de calidad.
De acuerdo con la información publicada por El Economista, la entidad vasca anticipa un entorno de menor tensión arancelaria y de avance contenido, pronosticando para la economía estadounidense un crecimiento en torno al 2% y para la europea, un 1,3% en 2026. El informe recoge que, mientras en Europa existe un claro consenso sobre estas previsiones respaldadas tanto en el control de la inflación como en el apoyo de la política fiscal, en Estados Unidos ese consenso se muestra más disperso debido a las dudas referentes a empleo, consumo y evolución de la productividad vinculada al uso masivo de inteligencia artificial.
En lo que respecta al mercado estadounidense, Kutxabank Investment sostiene una posición intermedia, describiendo que el consumo se apoya todavía en los efectos de la ley fiscal promulgada durante la administración Trump, el moderado endeudamiento de los hogares y una tasa de morosidad estable durante la primera mitad del año. El medio El Economista añade que, pese a estos factores positivos, la entidad prevé una moderación incipiente en el mercado laboral de Estados Unidos.
En el ámbito monetario, la previsión para 2026 de la gestora, según detalló El Economista, contempla solo una bajada de tipos en Estados Unidos, en contraste con las dos recortes consideradas mayoritarias por el mercado. Se resalta que la independencia de la Reserva Federal podría depender significativamente de las modificaciones en la composición de su comité de política monetaria (FOMC), lo que podría marcar la dirección futura de las decisiones sobre tipos de interés. Para Europa, Kutxabank Investment basa sus previsiones en los sólidos datos de actividad, reflejados en los indicadores PMI, los cuales respaldan la decisión del Banco Central Europeo de mantener los tipos en el 2%.
Respecto a la evolución de los bonos a largo plazo, la proyección indica que el bono estadounidense a diez años oscilaría entre el 4% y el 4,25%, condicionado por inquietudes sobre el déficit fiscal y posibles interferencias políticas. Para el bono alemán (bund), se estima un rango de entre el 2,5% y el 2,75%. El Economista señala que estos movimientos acotados en los tipos reflejan un contexto de estabilidad relativo, pese a la presencia de riesgos a nivel global.
En el análisis sectorial de carteras, la gestora opta por mantener un balance entre valores cíclicos y defensivos. Dentro de los sectores cíclicos, la preferencia se dirige hacia infraestructuras, industria, inmobiliario y tecnología, mientras que en el segmento defensivo destacan las compañías de servicios públicos, farmacéuticas y operadores en telecomunicaciones. La posición en sectores como financiero, lujo, energía y consumo defensivo es neutral, en tanto que se muestra menos optimista respecto a automoción y comercio minorista. El Economista recogió los principales integrantes de la cartera modelo sectorial propuesta por Kutxabank Investment, donde figuran compañías como TotalEnergies, CaixaBank, BNP Paribas, Axa, Swiss RE, Orange, Deutsche Telekom, Iberdrola, Terna, LVMH, Inditex, ACS, Atlas, Scheneider, Safran, ASML, Nemetschek, L’Oreal, Mowi, AstraZeneca y Merlin Properties.
En el ámbito de la renta fija, la firma sostiene que la deuda corporativa de elevada calidad ha demostrado solidez pese a episodios de inestabilidad, como los derivados de la situación política en Francia. Según detalló El Economista, para 2026 Kutxabank Investment refuerza su preferencia por el crédito ‘investment grade’, citando que la combinación del rendimiento de los cupones y el efecto positivo del tiempo, en un escenario de curvas de tipos ascendentes, ofrece una mayor atractividad en la relación entre rentabilidad y riesgo comparado con el segmento ‘high yield’. Dentro de la deuda corporativa de calidad, la gestora subraya el atractivo que detecta en los tramos de duración de entre cinco y siete años.
El documento de estrategia de Kutxabank Investment, de acuerdo con lo reportado por El Economista, subraya su apuesta por mantener carteras con equilibrio entre sectores y activos; la justificación radica en los actuales niveles de valoración, que empujan a no centrarse en una sola tipología de valor o sector. "Dado los elevados niveles de las Bolsas, optamos por una cartera equilibrada, con cíclicos y defensivos", resumió la gestora. Esta decisión se enmarca en un contexto donde se perciben múltiples factores de apoyo para la Bolsa europea, incluyendo el crecimiento esperado de los beneficios empresariales —en especial, el avance del beneficio por acción proyectado para Europa en el próximo año—, sin que se aventure una expansión de múltiplos, y con subidas que no superarían la tasa de crecimiento cercana a un dígito, inferior a la de 2025.
El análisis de Kutxabank Investment, expuesto por El Economista, remarca así una aproximación cautelosa para los próximos meses, con expectativas de mejora moderada tanto en el mercado bursátil europeo como en la deuda de empresas de alta calidad, apelando a la diversificación y la ponderación sectorial como ejes de su estrategia de inversión para 2026.