Compromís considera "una trampa" la abstención del PSOE para evitar que el PP se entregue a Vox: "No hay un PP moderado"

El diputado Alberto Ibáñez advierte que la posible abstención socialista para desbloquear gobiernos no garantiza moderación ni altera la relación entre fuerzas conservadoras, subrayando que esa opción responde a disputas internas, no a un cambio real

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Alberto Ibáñez, diputado de Compromís adscrito al grupo parlamentario de Sumar, declaró que la figura de Miguel Ángel Gallardo como candidato del PSOE en Extremadura contaba con el respaldo directo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien según Ibáñez, intensificó sus visitas a la región durante el último mes previo a las elecciones, superando incluso la frecuencia de visitas realizada en el resto del año. A partir de este dato, Ibáñez planteó que, a su juicio, no resulta sincero afirmar que Gallardo era un desconocido en el PSOE o que la dirección de Ferraz no apostaba por su candidatura. Sobre estos argumentos, desarrolló sus críticas a la estrategia interna socialista y abordó el debate principal en torno a la abstención.

Según informó Europa Press, Ibáñez expresó sus dudas respecto a la posible abstención del PSOE para desbloquear la formación de gobiernos autonómicos, opción propuesta, entre otros, por el ex presidente extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra con la finalidad de evitar que el Partido Popular (PP) tenga que pactar con Vox. Ibáñez consideró que esa abstención representa, en realidad, una "trampa" y no una vía legítima para promover gobiernos más moderados. El diputado sostuvo que la realidad política del PP actual no ofrece garantías de moderación y subrayó que, bajo el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo, la formación popular mantiene una línea que asocia tanto con el ex presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, como con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

De acuerdo con Europa Press, Ibáñez subrayó en una rueda de prensa en el Congreso que no existe un PP moderado, e insistió en que quienes creen que el Partido Popular, sin depender de Vox, actúa con autonomía política o moral, se equivocan. Relató que los hechos demuestran que, al margen de la presencia de Vox en las instituciones, las políticas y gestiones implementadas por gobiernos autonómicos del PP no presentan diferencias. Puso como ejemplo la gestión del ejecutivo valenciano durante el episodio de la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) y argumentó que la línea de actuación habría sido la misma tanto si dependían de Vox como si no.

El diputado ahondó, según reportó Europa Press, en la idea de que la abstención del PSOE no cambiaría las relaciones de poder actuales, ni haría que el PP retomara los grandes consensos de Estado, como la defensa del Estado del Bienestar o la lucha contra el cambio climático. Sostuvo que para que pudiera abrirse un debate serio sobre la abstención como gesto de responsabilidad moral, primero el Partido Popular debería demostrar voluntad real de no dejarse influir por Vox tras los procesos de investidura y de contribuir a políticas de consenso. Ibáñez indicó que, bajo las circunstancias actuales, la propuesta de abstención solo responde a disputas internas en el seno socialista y no a una transformación genuina en la correlación de fuerzas políticas.

El medio Europa Press consignó que, al ser consultado sobre su propia postura ante una posible abstención socialista que permitiera la investidura de la candidata popular María Guardiola en Extremadura, Ibáñez señaló que mantiene dudas respecto al tema y reconoció que no adoptaría una posición cerrada. Insistió, no obstante, en que la decisión de fondo recae sobre la actitud y el rumbo que el Partido Popular decida tomar.

Respecto a la situación del PSOE en Extremadura, Ibáñez señaló que la responsabilidad sobre la caída electoral corresponde en última instancia a la dirección federal. Planteó, no obstante, que corresponde solo a los propios socialistas evaluar y decidir las consecuencias de los resultados y de la estrategia elegida. En este sentido, defendió que se requiere honestidad para reconocer que las candidaturas no responden solo a estructuras federativas ni a la imposición de perfiles afines, sino también al conocimiento y análisis de la realidad territorial. Dijo que apostar únicamente por repartir cargos y candidaturas en las federaciones autonómicas no resuelve la falta de un proyecto propio sólido en los territorios, cuestión que, según su punto de vista, debe constituir un elemento de reflexión para el PSOE y una oportunidad para las formaciones de la izquierda alternativa.

A lo largo de su intervención, Ibáñez apostó por fortalecer proyectos diferenciados en la izquierda, afirmando que la debilidad territorial del PSOE podría convertirse en un espacio para el crecimiento de los partidos alternativos. Según la información publicada por Europa Press, el diputado remarcó que debe evitarse caer en planteamientos que no abordan de fondo los problemas de representatividad y de estrategia política interna de los partidos, especialmente cuando se refiere a la relación entre el Partido Popular y Vox y las propuestas para evitar alianzas en los gobiernos autonómicos resultantes.