Darnell (Cáritas) lamenta que vecinos de Badalona (Barcelona) impidieran acoger a desalojados del B9

La tensión vivida durante el traslado de las familias expulsadas del B9 dejó a voluntarios y afectados en la calle bajo la lluvia, tras el bloqueo de acceso a la parroquia y el fracaso en ofrecerles alojamiento temporal

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La jornada de traslado para los desalojados del edificio B9 en Badalona terminó con familias y voluntarios bajo la lluvia, tras el bloqueo por parte de vecinos que impidió su acceso a la parroquia Mare de Déu de Montserrat. Según informó Europa Press, el intento de organizaciones sociales como Cáritas y Cruz Roja de ofrecer un alojamiento temporal quedó frustrado esa noche, lo que incrementó la violencia emocional entre los afectados, quienes ya se enfrentaban a una emergencia habitacional sin alternativas claras.

Tal como consignó Ser Catalunya, la noche del domingo en que se intentó brindar cobijo a quince personas expulsadas del B9 estuvo marcada por las precipitaciones en Badalona. Mercè Darnell, portavoz de Cáritas, relató que la magnitud del sufrimiento de los desalojados y de los voluntarios resultó especialmente visible ante la falta de opciones disponibles. El operativo previsto contemplaba resguardar durante un mes, en horario exclusivamente nocturno, a este grupo de personas que había perdido su vivienda. El deterioro de la situación se agravó por la negativa de residentes que se concentraron ante la parroquia y bloqueaban la entrada tanto a las familias como a los equipos sociales encargados del procedimiento, detalló Europa Press.

Las entidades sociales, entre ellas Cáritas y Cruz Roja, se vieron obligadas a interrumpir la operación luego de que los vecinos increparan a los voluntarios, reportó Europa Press. Darnell describió para Ser Catalunya que la presión social impidió cualquier posibilidad de respuesta inmediata, lo que dejó a quince personas sin un lugar viable donde pasar la noche. El intento frustrado de encontrar refugio en la parroquia acentuó un estado de angustia y de desánimo entre quienes buscaban techo y los propios equipos voluntarios.

La representante de Cáritas, en declaraciones recogidas por Ser Catalunya, indicó que la coincidencia de la emergencia habitacional con temperaturas invernales y la cercanía de las festividades navideñas impactó de manera significativa en el ánimo de ambos colectivos. Darnell remarcó la dureza de la escena: desplazados y voluntarios se marcharon del lugar bajo la lluvia, sin ninguna alternativa inmediata. Europa Press apuntó que la falta de soluciones concretas para responder a la emergencia habitacional queda en evidencia en situaciones como la registrada esa noche.

La operación para ofrecer refugio había sido preparada y coordinada previamente entre Cáritas y Cruz Roja, detalló Darnell en una entrevista radiofónica reproducida por Ser Catalunya. Sin embargo, el rechazo frontal de quienes se manifestaban ante la parroquia imposibilitó dar una respuesta acorde a la urgencia. El episodio dejó en relieve la carencia de recursos efectivos para atender emergencias sociales, especialmente en contextos climáticos adversos y en periodos del año donde la vulnerabilidad se incrementa, según reiteró la portavoz.

Europa Press reseñó que ni Cáritas ni Cruz Roja alcanzaron su objetivo, pese a tener acordada la iniciativa, debido exclusivamente a la oposición de los vecinos. La situación evidenció hasta qué punto la falta de alternativas puede dejar tanto a afectados como a colaboradores sociales en escenarios de gran sufrimiento, señaló Darnell en su comunicación citada por Ser Catalunya.

De acuerdo con la información publicada por Europa Press, ni el origen del desalojo del B9 ni los detalles sobre el proceso de expulsión de las familias aparecen explicitados en el despacho, pero sí se subraya que el resultado inmediato fue el abandono del edificio y la consecuente imposibilidad de alojar a los damnificados. La organización Cáritas insistió, según informaron tanto Europa Press como Ser Catalunya, en la importancia de contar con recursos eficientes que permitan responder a situaciones similares, recalcando el impacto aumentado cuando las condiciones meteorológicas son adversas.

El episodio generó debate sobre la respuesta de las comunidades ante emergencias habitacionales y la capacidad de los dispositivos municipales y solidarios para intervenir de forma ágil y efectiva en episodios imprevistos. Darnell transmitió a los medios el llamamiento de Cáritas para que se revisen y refuercen los protocolos de intervención y la dotación de recursos para no dejar sin respuesta humanitaria a quienes se ven expulsados de su vivienda. De esta manera, la combinación de emergencia social, condiciones climáticas adversas y bloqueos vecinales ha puesto de manifiesto las limitaciones del sistema de atención a personas en situación vulnerable en Badalona, según han alertado las organizaciones involucradas y consignó Europa Press.