Antonia Muñoz desea que José Antonio Canales Rivera se haga las pruebas de ADN con su hijo

Antonia Muñoz exige un análisis genético de José Antonio Canales Rivera para esclarecer la verdad sobre el origen de su hijo, apelando al derecho a la identidad y negando intereses económicos tras años de distanciamiento con la familia Rivera

Guardar
Imagen AJSKYXC2PZEATGDX3YEAAWLVQ4

“Mi hijo es cien por cien Rivera y me engañaron con las pruebas”, aseguró Antonia Muñoz durante su intervención en el programa ‘Fiesta’, según consignó el medio que cubrió la emisión. Esta declaración, surgida después de años de ausencia en el foco mediático, da cuenta de la desconfianza de Muñoz hacia los exámenes genéticos realizados en el pasado y sugiere que existió manipulación en los intentos de esclarecer la identidad biológica del joven. El caso ha recobrado notoriedad mediática debido a la petición pública de Muñoz: exige que José Antonio Canales Rivera, miembro del conocido clan Rivera, se someta a una prueba de ADN junto a su hijo para confirmar o descartar la paternidad.

De acuerdo con el medio que recogió el testimonio, Muñoz expuso durante su participación televisiva que esta solicitud responde a una preocupación exclusiva por el derecho de su hijo a conocer sus verdaderos orígenes. La madre subrayó que “simplemente quiere saber quién es su padre”, excluyendo cualquier motivación económica o interés en la notoriedad pública derivada del apellido Rivera. El entorno mediático que rodea a la familia, además de las especulaciones vinculadas al patrimonio y la popularidad del clan, impulsó a Muñoz a aclarar que su petición se basa únicamente en el plano personal y familiar.

Según relató Antonia Muñoz durante la transmisión presentada por Emma García, la historia comenzó cuando ella tenía 18 años y Antonio Rivera, entonces de 60 años y padre de Paquirri, mantuvo con ella varios encuentros que derivaron en el embarazo. Muñoz enfatizó que nunca existió una relación sentimental consolidada entre ambos, pero que aquellos encuentros fueron suficientes para que naciera su hijo. El medio que transmitió la entrevista indicó que, desde ese momento, la relación con la familia Rivera ha estado marcada por una distancia irreversible.

Durante la emisión, Muñoz también explicó que el distanciamiento se ha mantenido durante décadas. Aseguró que tanto ella como su hijo han enfrentado humillación y abandono por parte de los Rivera, circunstancias que fortalecieron la determinación de solicitar la prueba genética. Tal como reportó el medio, la situación de exclusión vivida por ambas partes contribuyó a que el hijo de Muñoz no desee establecer ningún vínculo con el clan, priorizando únicamente el esclarecimiento de su identidad.

El caso ha suscitado interés en la opinión pública por confluir el ámbito familiar con las implicaciones legales que podría acarrear una posible confirmación de paternidad dentro de una familia muy reconocida en España. El medio que cubrió las declaraciones sobre la petición de Antonia Muñoz detalló que la familia Rivera todavía no ha ofrecido una respuesta pública respecto a la posibilidad de que José Antonio Canales Rivera se someta a las pruebas solicitadas.

A la salida del plató de televisión, la propia Muñoz reafirmó su deseo de que la solicitud sea atendida, respondiendo “¡Ojalá!” cuando los medios indagaron sobre su expectativa ante una eventual aceptación por parte de Canales Rivera para la realización del análisis de ADN. Este gesto sintetizó el reclamo central de la madre, que busca cerrar una etapa caracterizada por la incertidumbre y el distanciamiento familiar.

Las demandas de Muñoz, según consignó el medio, no han surgido de intereses económicos sino de una larga búsqueda de respuestas por parte de su hijo. La entrevistada insistió en que tras años de incertidumbre y desconfianza, la prioridad es que el joven disponga de certezas sobre su origen biológico y su derecho a la identidad. El relato de Muñoz incluyó referencias al sentimiento de desprotección que ha experimentado tanto en lo personal como en lo relativo al futuro de su hijo.

La controversia continúa pendiente de una respuesta oficial por parte de la familia Rivera. A la espera de una determinación sobre la realización de la prueba genética, según subrayó el medio que difundió el caso, el asunto mantiene la atención de los medios y el público, dado el peso del apellido Rivera en la cultura española y la relevancia de la cuestión de la identidad familiar. Por ahora, la postura de Antonia Muñoz permanece invariable en su demanda de una prueba genética con José Antonio Canales Rivera para dar respuestas definitivas a su hijo.