El Gobierno prepara un marco de coordinación sociosanitaria para avanzar en el nuevo modelo de cuidados en casa

El Ejecutivo nacional diseña una estrategia conjunta que involucra sistemas sociales y sanitarios en todo el país, destinada a garantizar atención personalizada y coordinación efectiva para grupos sensibles, con especial énfasis en la prevención del aislamiento y la exclusión social

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La respuesta gubernamental ante la consulta del Partido Popular sobre posibles mejoras en la cooperación entre sistemas sanitario, social y educativo subraya la intención de evitar que niños, adolescentes, personas mayores, con discapacidad o en situación de sinhogarismo queden sin acceso a redes de apoyo. De acuerdo con lo publicado por Europa Press, el Ejecutivo nacional trabaja en el desarrollo de un marco de referencia para la coordinación sociosanitaria, que integra directrices y principios comunes destinados a los territorios, dentro de un proceso orientado a reforzar la atención domiciliaria y minimizar la fragmentación del actual sistema de servicios.

La propuesta, según detalló Europa Press, se incardina en estrategias de amplio alcance como la ‘Estrategia Nacional de Prevención y Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social 2024-2030’ y la ‘Estrategia Nacional para la lucha contra el Sinhogarismo en España 2023-2030’. En ambos casos, la administración plantea que la coordinación efectiva entre sistemas sanitarios y sociales resulta esencial para fortalecer la prevención del aislamiento y el riesgo de institucionalización entre los grupos vulnerables. La redacción de este marco responde tanto a las demandas de organizaciones del ámbito sanitario y pediátrico, como la Organización Médica Colegial y la Asociación Española de Pediatría, como a una evaluación interna sobre las deficiencias actuales en la colaboración interinstitucional.

Europa Press informó que el Gobierno incluye dentro de la ‘Estrategia Estatal para un nuevo modelo de cuidados en la comunidad: Un proceso de desinstitucionalización’ una serie de líneas de acción, entre las que destacan el refuerzo de la capacidad de detección temprana ante riesgos de desprotección infantil y de institucionalización en colectivos sensibles. Las acciones previstas incorporan el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia, así como la creación de recursos que permitan una respuesta rápida y adecuada a las situaciones de riesgo, con el propósito de adaptar la atención a las necesidades de cada individuo.

El Ejecutivo, citado por Europa Press, considera que la falta de una coordinación óptima entre servicios sanitarios y sociales repercute negativamente en la eficacia de la atención y en el aprovechamiento de los recursos públicos disponibles. Por ello, el diseño del nuevo marco de referencia persigue optimizar el acceso equitativo a servicios, evitar la duplicidad de intervenciones y reforzar la continuidad de los cuidados y apoyos ofrecidos, así como la eficiencia en la gestión de los presupuestos públicos. La propuesta contempla como objetivo adicional eliminar posibles prácticas de violencia administrativa y avanzar hacia la integración de servicios, solventando la fragmentación que puede derivarse de las diferentes responsabilidades asignadas a cada comunidad autónoma.

Europa Press detalló que el marco de referencia elaborado por el Gobierno no implica una planificación operacional rígida, sino que deja en manos de las comunidades autónomas la adaptación y ejecución de las directrices generales. Esta flexibilidad permitirá que cada territorio adecue las estrategias a sus particularidades y a los recursos disponibles, manteniendo un enfoque común orientado a garantizar la atención integral y personalizada.

Este enfoque de coordinación sociosanitaria no solo se inscribe en la estrategia estatal de cuidados domiciliarios. De acuerdo con la información aportada por Europa Press, también forma parte de la planificación estratégica de lucha contra la pobreza y el sinhogarismo hasta 2030. El objetivo radica en mejorar la igualdad en el acceso a los servicios y la eficacia de las respuestas públicas, así como fortalecer la integración territorial para asegurar la continuidad en la atención de personas que se encuentran en riesgo de exclusión social o de institucionalización.

El proceso de elaboración de este marco involucra la consulta a profesionales y entidades del sector, la revisión de experiencias anteriores en integración de servicios y la colaboración coordinada entre organismos estatales y autonómicos. Según reportó Europa Press, la administración central hace hincapié en la importancia de la participación activa de las comunidades autónomas, responsables de definir la concreción de la coordinación entre áreas de salud y servicios sociales en función de sus propias competencias.

De acuerdo a la respuesta enviada por el Gobierno al Partido Popular, recogida por Europa Press, la transformación de los servicios sociales y sanitarios mediante este modelo de coordinación tiene como fin que las personas con mayor grado de vulnerabilidad reciban apoyo sin depender de instituciones cerradas. El modelo se apoya en la cooperación interinstitucional y en la detección temprana de factores de riesgo, planteando una intervención multidisciplinar y personalizada en función de las diferentes realidades presentes en el territorio nacional.

El impulso gubernamental se desarrolla en un contexto donde la atención domiciliaria y el arraigo comunitario se consideran preferentes. Según señaló Europa Press, el modelo persigue priorizar la permanencia de las personas en su entorno familiar o social y asegurar respuestas ágiles y adaptadas a la diversidad existente en cada autonomía. Por parte del Gobierno se insiste en que el proceso de desinstitucionalización necesita de una revisión constante del impacto de las medidas y de una coordinación flexible que tenga en cuenta tanto los recursos como las capacidades disponibles en los diferentes territorios.

La planificación del Ejecutivo recoge los valores compartidos y directrices necesarias para unificar criterios en materia sociosanitaria, a la vez que otorga a las comunidades margen de maniobra para su implementación. Según consigna Europa Press, la administración busca así remover obstáculos en la prestación de los servicios, mejorar la calidad de vida de las personas beneficiarias y reforzar la prevención del aislamiento social.

Dentro de este marco, organizaciones del ámbito sanitario y educativo han reiterado la necesidad de que las propuestas tengan repercusión directa en la reducción de situaciones de exclusión, especialmente entre la infancia y la adolescencia. Todas estas líneas estratégicas tienen como finalidad garantizar que los colectivos más expuestos mantengan una integración efectiva en la comunidad, evitando su desvinculación de los sistemas de apoyo formal.

El desarrollo de este marco, reportó Europa Press, no solo pretende coordinar servicios, sino también transformar la forma en que se identifican y abordan las necesidades de los sectores vulnerables. El Gobierno concluye en su comunicación oficial que el nuevo modelo facilitará una atención más adaptada, sostenible y centrada en la persona, anticipándose a escenarios de institucionalización y reduciendo el impacto de la segmentación de competencias en el acceso a los servicios.