Las fuerzas de seguridad matan a cuatro atacantes tras un asalto contra una base en el norte de Pakistán

Un suicida lanzó un coche bomba contra instalaciones militares en Boya, Waziristán Norte; tras un intenso tiroteo, los agresores resultaron abatidos, mientras las autoridades atribuyen el hecho a la creciente amenaza de militantes vinculados a Tehrik-i-Taliban Pakistan

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El ataque en Boya ha sido atribuido por las autoridades a la organización Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocida también como los talibanes paquistaníes, observándose un incremento de atentados por parte de este grupo en el norte de Pakistán durante los meses recientes. Según informó el diario paquistaní Dawn, las fuerzas de seguridad abatieron a cuatro hombres responsables de agredir una base militar en la localidad, ubicada en la provincia de Waziristán Norte, cerca de la frontera con Afganistán. La operación se desarrolló tras un ataque que involucró la explosión de un vehículo bomba junto a uno de los muros del complejo militar.

De acuerdo con lo publicado por Dawn, el asalto comenzó cuando un atacante suicida utilizó un coche cargado de explosivos para abrir una brecha en la pared perimetral de la base. Posteriormente, entre cuatro y cinco agresores intentaron ingresar por ese acceso forzado, lo que desató un intercambio de disparos con las fuerzas de seguridad responsables de la defensa del recinto. Las fuentes de seguridad citadas por el medio local precisaron que tres de los atacantes fueron abatidos en el enfrentamiento, mientras que un cuarto fue cercado dentro de la zona, sin que, hasta el momento, se hayan reportado bajas entre las fuerzas gubernamentales.

El medio Dawn indicó que ninguna organización había asumido la responsabilidad por el ataque en las horas posteriores al enfrentamiento. Sin embargo, los responsables de seguridad paquistaníes vincularon la acción a militantes afiliados al TTP, grupo que ha intensificado las operaciones armadas en la región, dirigidas tanto contra objetivos militares como civiles. Esta formación insurgente mantiene una presencia significativa en las áreas limítrofes con Afganistán y en diversas ocasiones ha sido señalada como la principal amenaza a la estabilidad en el noroeste paquistaní.

El contexto de inseguridad en la frontera entre Pakistán y Afganistán se ha agudizado por la continuidad de episodios violentos atribuidos al TTP, puntualizó Dawn. Waziristán Norte, en particular, ha experimentado frecuentes atentados y enfrentamientos, siendo un terreno donde las autoridades paquistaníes han lanzado diversas operaciones militares para contener la insurgencia. En este ambiente, Islamabad ha sostenido que algunos ataques perpetrados por el TTP cuentan con apoyo desde el exterior, incluyendo acusaciones hacia la India y los talibanes afganos, aunque tanto Nueva Delhi como Kabul han rechazado estas afirmaciones.

Dawn también reportó que, en respuesta a la escalada de atentados, el gobierno paquistaní ha realizado bombardeos aéreos sobre territorio afgano en meses recientes. Según la versión oficial, estas incursiones buscan neutralizar bases y combatientes ligados al TTP que supuestamente operan a través de la frontera. El cruce de acusaciones y la operación militar han creado tensiones diplomáticas entre Pakistán, Afganistán e India, en medio de un clima deteriorado que complica los esfuerzos regionales de pacificación y seguridad.

La región de Waziristán Norte sigue siendo un punto focal del conflicto armado interno en Pakistán, donde la persistencia de células insurgentes y la capacidad del TTP para ejecutar ataques complejos como el perpetrado en Boya reflejan los desafíos que enfrentan las fuerzas armadas nacionales. Las autoridades continúan analizando la situación en la zona, manteniendo vigilancia reforzada ante la posibilidad de nuevos hostigamientos contra instalaciones militares y civiles.