Guterres condena el atentado en Sídney contra la comunidad judía

El secretario general de la ONU manifestó su horror ante el tiroteo en Bondi, donde murieron doce personas y casi treinta resultaron heridas durante la festividad de Janucá, hecho que las autoridades calificaron como atentado terrorista

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“Este ataque fue diseñado para golpear a la comunidad judía de Sídney en el primer día de Janucá. Lo que debía ser una noche de paz y celebración fue destruido por un ataque malvado y horrendo”, manifestó Christopher Minns, jefe de Gobierno de Nueva Gales del Sur, en declaraciones reproducidas por la agencia EFE. En ese contexto, la policía de Australia calificó el tiroteo perpetrado en la playa de Bondi (Sídney) como un “ataque terrorista” contra la comunidad judía, ocurrido al inicio de la festividad de Janucá, donde participaban alrededor de mil personas.

De acuerdo con la información entregada por EFE, el atentado dejó un saldo de doce víctimas fatales y veintinueve personas heridas, según confirmaron las autoridades australianas. El episodio se produjo cuando familias judías se congregaban para celebrar el inicio de Janucá, una festividad que conmemora la supremacía de la luz sobre la oscuridad, según las tradiciones judías.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, expresó a través de la red X su “horror” ante el ataque en Sídney. “Estoy horrorizado y condeno el atroz ataque mortal perpetrado hoy contra familias judías reunidas en Sídney para celebrar Janucá”, escribió el dirigente internacional y, en el mismo mensaje, transmitió su solidaridad: “Mi corazón está con la comunidad judía de todo el mundo en este primer día de Janucá, una festividad que celebra el milagro de la paz y la luz que vence a la oscuridad”.

Las autoridades australianas detallaron, según consignó EFE, que el incidente constituyó el primer ataque mortal perpetrado contra una comunidad judía en territorio australiano. En años previos, ocurrieron varios incidentes de menor escala que el Ejecutivo nacional vinculó a la influencia del Gobierno de Irán. Esta relación derivó en la reciente expulsión del embajador de Irán en Canberra por parte del gobierno australiano.

La policía de Sídney informó que el tiroteo se desató mientras la celebración reunía a un nutrido grupo de familias en Bondi, un área emblemática de la ciudad. El desarrollo del ataque sorprendió a los asistentes, quienes participaron en una festividad que convoca tradicionalmente a gran parte de la comunidad judía local. La magnitud del hecho, que terminó con un alto número de víctimas y heridos, motivó la reacción inmediata de autoridades a nivel nacional y mundial.

Durante una rueda de prensa, Christopher Minns sostuvo que el ataque modificó radicalmente la naturaleza de la celebración y ratificó que el objetivo fue específicamente la comunidad judía. El mandatario subrayó la gravedad del hecho, detallando que se coordinó para que coincidiera con el primer día de Janucá. EFE puntualizó, además, que la reacción policial y de los servicios de emergencia se desplegó rápidamente para resguardar la zona y asistir a los heridos, quienes fueron trasladados a diferentes hospitales.

Según publicó EFE, los mandos policiales de Nueva Gales del Sur y representantes del gobierno declararon públicamente la condena al “atentado terrorista”, ratificando que el objetivo principal fue la colectividad judía que asistía al evento religioso. Voceros del gobierno nacional respaldaron la decisión de identificar el tiroteo como un acto premeditado que coincidió con una importante fecha religiosa para esta comunidad.

EFE resaltó que, tras los incidentes recientes considerados por el Ejecutivo como consecuencia de influencias externas, el gobierno australiano fortaleció las medidas de seguridad en eventos de relevancia comunitaria y monitorea posibles amenazas dirigidas a grupos religiosos minoritarios. El ataque registrado en Bondi desencadenó un debate en Australia sobre la seguridad de las comunidades religiosas, especialmente en fechas conmemorativas o de reunión masiva.

Las autoridades señalaron, según informó EFE, que continúan las investigaciones para precisar los detalles sobre la planificación y ejecución del atentado, así como para identificar posibles responsables adicionales. El ambiente en Sídney quedó marcado por un elevado nivel de alerta, con refuerzo de patrullajes en zonas de reunión de la comunidad judía y la aplicación de protocolos especiales de seguridad.

Finalmente, el comunicado oficial remitido por el secretario general de las Naciones Unidas y recogido por EFE reiteró la condena al ataque e hizo un llamado a la defensa de la convivencia pacífica entre comunidades y religiones. La respuesta gubernamental incluyó el seguimiento del estado de los heridos y la disposición de recursos para las familias afectadas por la tragedia.