Detenida en Irán la Premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi

La reconocida defensora de derechos humanos fue arrestada junto a otros activistas durante una ceremonia para homenajear a un abogado disidente fallecido, mientras organizaciones denuncian posibles violaciones y exigen la liberación inmediata de los detenidos

Guardar

El hermano de Narges Mohammadi, Mehdi Mohammadi, quien presenció el acto en cuestión, confirmó públicamente el arresto de la activista a través de declaraciones recogidas en un comunicado difundido por la Fundación Narges. Según publicó la entidad en sus redes sociales, la detención se produjo mientras Mohammadi participaba en una ceremonia organizada en memoria del abogado Josrou Alikordi, quien falleció una semana antes en circunstancias consideradas inusuales por diversas fuentes y organizaciones defensoras de los derechos humanos. El incidente ha provocado la reacción de varias instituciones que insisten en la urgente liberación de todas las personas arrestadas durante el homenaje.

De acuerdo con lo expuesto por la Fundación Narges, las fuerzas de seguridad de Irán detuvieron el viernes a Mohammadi, ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2023, junto a otros destacados activistas de derechos humanos. Entre las personalidades arrestadas figuran Sepidé Qolian, Hasti Amiri, Puran Nazemi y Alieh Motalebzadé, quienes también asistían a la ceremonia en honor de Alikordi. La propia organización manifestó que aún no existen datos precisos sobre los motivos de las detenciones ni sobre el paradero o el estado actual de los implicados. La Fundación subrayó que seguía monitorizando la situación y que actualizaría la información tan pronto dispusiera de nuevos detalles.

Tal como consignó la Fundación Narges a través de su comunicado, el arresto de Mohammadi y del resto de los activistas representa “una grave violación de sus derechos fundamentales”. El documento también incluyó una exigencia para que se produzca la liberación inmediata e incondicional de cada uno de los detenidos por haber asistido al evento conmemorativo y haber expresado su solidaridad con la familia del difunto abogado. La organización consideró injustificable cualquier detención vinculada a la participación en este tipo de actos, a la vez que recordó el historial de represión contra quienes defienden derechos civiles en Irán.

Desde el 2024, la situación de Mohammadi ante la justicia iraní ha estado marcada por la inestabilidad. Según relató la Fundación Narges y diversas fuentes citadas por el medio original, la activista permaneció en libertad provisional tras una petición por motivos médicos aprobada en diciembre por la Fiscalía de Teherán. La liberación temporal obedeció a varios episodios de deterioro físico, incluido el agravamiento de una condición cardíaca crónica. En octubre de ese mismo año, Mohammadi fue internada en un hospital tras varios meses sin recibir tratamientos adecuados, situación que había sido denunciada por su familia ante las autoridades competentes.

Según detalló el medio original, desde el momento en que obtuvo la libertad provisional, personas cercanas a Mohammadi advirtieron repetidas veces sobre el riesgo de que se anulara el beneficio y que la activista fuese recluida nuevamente. Este escenario se materializó tras su participación en la ceremonia en memoria de Alikordi, episodio que terminó con su detención.

A lo largo de los últimos 20 años, Mohammadi ha pasado extensos periodos en centros penitenciarios iraníes. El medio original informó que la activista ha sido condenada en cinco procesos judiciales diferentes, sumando un total de 31 años de prisión. Las sentencias se han fundamentado principalmente en su participación en protestas contra el código de vestimenta que rige en Irán y en su papel destacado en la denuncia de los abusos relacionados con dicho reglamento.

La postura de Mohammadi frente al gobierno se ha manifestado reiteradamente. En los últimos años, la activista ha expresado su respaldo a las movilizaciones ciudadanas y a las protestas que siguieron a la muerte de Mahsa Amini, eventos que generaron una oleada de manifestaciones dentro y fuera del país. Además, la fundadora de diversas asociaciones defensoras de los derechos de las mujeres ha empleado su voz para denunciar las condiciones carcelarias y los abusos cometidos por agentes de seguridad, plasmando sus denuncias tanto en libros como en artículos publicados durante y entre sus diferentes etapas de reclusión.

En el contexto del arresto más reciente, la Fundación Narges reiteró su compromiso de proporcionar información actualizada sobre el caso de Mohammadi y de continuar la vigilancia sobre la situación de todos los activistas detenidos. El incidente ha incrementado la atención internacional sobre la situación de los derechos humanos en Irán, mientras organizaciones y colectivos mantienen sus llamados a las autoridades para que pongan fin a la persecución de disidentes y defensores civiles.