EEUU llega a un acuerdo con Reino Unido que exime de aranceles a los productos farmacéuticos británicos

Washington elimina restricciones aduaneras para medicinas del Reino Unido, mientras Londres acepta aumentar la inversión pública en tratamientos innovadores y elevar la compensación ofrecida a fabricantes, lo que apunta a reforzar la cooperación industrial y el acceso internacional a nuevos desarrollos

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La reducción de la tasa de reembolso que deben abonar las empresas en el Reino Unido, que descenderá al 15% en 2026 y se mantendrá en ese nivel durante el periodo de vigencia del programa, figura entre los compromisos adquiridos por Londres dentro de un nuevo acuerdo comercial sobre productos farmacéuticos. A partir de esta medida, se espera que las compañías farmacéuticas enfrenten condiciones más estables y predecibles en el mercado británico. Según informó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Washington y Londres han alcanzado un principio de acuerdo cuya medida principal consiste en la exención de aranceles para las importaciones farmacéuticas británicas destinadas al mercado estadounidense.

El acuerdo, reportó la fuente oficial estadounidense, incluye un paquete de compromisos por parte del Reino Unido. Entre los más destacados, Londres elevará el gasto del Servicio Nacional de Salud (NHS) en innovaciones médicas y aumentará en un 25% el precio neto pagado por tratamientos recién lanzados. Tales condiciones buscan revertir la tendencia de disminución en la compra de medicamentos innovadores por parte del NHS, según consignó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos. Además, se acordó que el incremento de los precios de los nuevos tratamientos no se verá diluido por exigencias adicionales de concesiones en programas como el Plan Voluntario para la Fijación de Precios, Acceso y Crecimiento de Medicamentos de Marca (VPAG) ni en otros sistemas relacionados con el reembolso.

En compensación por estos compromisos, Estados Unidos eliminará los aranceles estipulados en la ‘Sección 232’ para productos, ingredientes y tecnología médica provenientes del Reino Unido. Además, el gobierno de Washington se comprometió, durante el periodo de presidencia de Donald Trump, a no abrir nuevas investigaciones sobre las prácticas de fijación de precios farmacéuticos en el Reino Unido, detalló la Oficina del Representante Comercial. Este entendimiento se anunció luego de que ambos países firmaran en mayo el Acuerdo de Prosperidad Económica, ratificado por el presidente Donald Trump y el primer ministro británico, Keir Starmer, iniciativa pensada para corregir asimetrías en el comercio de bienes farmacéuticos entre ambos socios.

Durante la presentación del acuerdo, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, subrayó que "durante demasiado tiempo, los pacientes estadounidenses se han visto obligados a subsidiar medicamentos recetados y productos biológicos en otros países desarrollados, pagando una prima significativa por los mismos productos". Greer señaló que este acuerdo permitirá impulsar la inversión y el desarrollo de nuevas tecnologías en ambos lados del Atlántico. También anticipó que la Administración Trump revisará las prácticas de fijación de precios farmacéuticos de otros socios comerciales relevantes.

Howard Lutnick, secretario estadounidense, sostuvo que "el acuerdo de hoy representa una importante victoria para los trabajadores estadounidenses y nuestra economía de la innovación. Estamos fortaleciendo las cadenas de suministro, creando empleos de alta calidad y consolidando a Estados Unidos como el principal centro mundial de inversión en ciencias de la vida", según publicó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos. Por su parte, Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, expresó que "los estadounidenses no deberían pagar los costes más altos del mundo por medicamentos que ellos mismos ayudaron a financiar".

El medio señaló que este entendimiento responde a las demandas de la industria farmacéutica y a los reclamos históricos de equilibrio en los acuerdos de comercio internacional del sector. Según consignó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, la mejora en las condiciones para las empresas del ramo incluye garantías de que la política de reembolsos y los aumentos de precios no se vean anulados por posteriores exigencias regulatorias o financieras.

Estados Unidos y Reino Unido analizaron las condiciones de acceso y competencia para las empresas farmacéuticas en ambos mercados como parte de una estrategia mayor para incentivar la innovación biotecnológica y la relocalización de inversiones. El medio destacó que el acuerdo no solo afecta los precios, sino que también permitirá reforzar las cadenas de suministro al facilitar la entrada de principios activos y equipamiento médico británico a Estados Unidos sin cargas arancelarias. En la práctica, se prevé que este marco genere más oportunidades para empresas estadounidenses y británicas, favoreciendo tanto la creación de empleo especializado como el desarrollo de nuevos tratamientos a escala internacional.

En relación con el programa VPAG y otros mecanismos de fijación de precios, la reducción en la tasa de reembolso y el compromiso de mantener ese porcentaje por debajo o en el 15% durante los próximos años se interpreta como una señal de estabilidad para la industria farmacéutica británica. El medio indicó que la decisión supone una modificación significativa en el modo en que el NHS y las autoridades británicas gestionan la financiación y acceso a medicamentos de última generación.

Según la información facilitada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Washington ha reiterado su voluntad de abstenerse de intervenir sobre los mecanismos internos de fijación de precios en Reino Unido mientras el acuerdo continúe en vigor. El acuerdo representa uno de los compromisos más amplios en materia de cooperación biotecnológica y farmacéutica entre ambos países durante la actual administración estadounidense, centrada en fomentar la competitividad internacional de las industrias vinculadas a la salud y la innovación científica.