
La recolección de sangre enfrenta una crisis en Sri Lanka tras el paso del ciclón Ditwah, pues la interrupción de servicios en hospitales ha forzado la intensificación de llamados oficiales para donaciones masivas. El Servicio Nacional de Transfusión de Sangre solicitó a la ciudadanía acudir a los centros habilitados, ante la incapacidad de cubrir el suministro diario a raíz de la emergencia hospitalaria y la demanda elevada de unidades sanguíneas. Esta situación coincide con la declaración oficial del estado de emergencia pública por parte del gobierno, medida adoptada para enfrentar las consecuencias de las lluvias torrenciales que, según el Centro de Gestión de Desastres de Sri Lanka, han dejado más de 190 fallecidos y afectado a más de 960.000 personas en todo el país.
El gobierno anunció que la emergencia pública permanecerá vigente hasta el 4 de diciembre, como se publicó en la Gaceta Oficial. La firma del presidente Anura Kumara Dissanayake autorizó este decreto, que apunta a preservar la seguridad de los ciudadanos, facilitar el suministro de insumos esenciales, y mantener la continuidad de los servicios básicos, según consignó el medio Adaderana. La magnitud del desastre alcanza además al sistema ferroviario, luego de que las inundaciones causaron la suspensión total de la principal línea de trenes. El Centro de Gestión de Desastres reportó que el ciclón Ditwah obligó a evacuar a más de 120.000 habitantes y dejó carreteras, puentes y áreas habitadas bajo el agua.
Los datos oficiales citados por medios como The Daily Mirror detallan que las provincias de Badulla y Kandy concentran la mayor cantidad de víctimas mortales, con 52 muertes en cada una. En ambos distritos, las autoridades localizaron cerca de 150 personas desaparecidas, contribuyendo a la cifra nacional de 228 desaparecidos causada por el impacto del ciclón. El Departamento de Meteorología advirtió sobre condiciones climáticas intensas, incluidas ráfagas de viento de hasta 90 kilómetros por hora y olas estimadas en tres metros de altura en costas vulnerables. La agencia estatal calificó las áreas marítimas como “muy agitadas”, una situación que implica riesgos adicionales para comunidades ubicadas en zonas costeras.
Las autoridades reforzaron las advertencias sobre la posibilidad de nuevos deslizamientos de tierra y derrumbes. La Policía instó a la población a evitar el tránsito por carreteras y puentes afectados, debido al peligro que representan para la seguridad pública. El Ministerio de Salud declaró la emergencia hospitalaria para asegurar la atención médica de urgencia, una disposición que permanecerá activa durante al menos una semana mientras persistan los efectos del ciclón y las previsiones meteorológicas señalen la continuación de las lluvias.
Los hospitales en capacidad reducida y la interrupción de rutas de acceso complicaron las tareas de asistencia a las comunidades impactadas, quienes carecen de servicios sanitarios adecuados y medios de transporte funcionales. El impacto estructural dañó viviendas, alteró la conectividad y agravó el desplazamiento de casi un millón de residentes, según los balances oficiales referidos por el Centro de Gestión de Desastres. El despliegue de personal y recursos estatales intenta atender la situación de los desplazados y restablecer los servicios esenciales, mientras las autoridades locales y nacionales realizan monitoreo constante de nuevas amenazas climatológicas.
El pronóstico del Departamento de Meteorología prevé precipitaciones intensas en varias regiones para las siguientes horas, ampliando la emergencia a más territorios susceptibles a inundaciones adicionales. El Centro de Gestión de Desastres mantiene la evaluación de daños y necesidades prioritarias de las personas afectadas, mientras agencias estatales y sector salud coordinan las acciones de ayuda y vigilancia epidemiológica. Según detalló el medio Adaderana, la rápida propagación de los efectos adversos por el ciclón exige respuestas inmediatas para evitar un deterioro mayor de la situación en las comunidades afectadas.
El Servicio Nacional de Transfusión de Sangre reiteró la urgencia de donar sangre e instó a la población a mantener el flujo hacia los centros habilitados, debido a que la reposición del stock diario resulta insuficiente para cubrir la demanda hospitalaria elevada tras el desastre. La movilización social en respuesta al llamado es considerada un elemento central para la atención de emergencia, ya que los hospitales necesitan asegurar el tratamiento de los heridos y la cobertura de intervenciones quirúrgicas vitales.
La cooperación entre el gobierno central, las provincias y organismos locales permanece dirigida a garantizar la asistencia básica, la protección de la salud y el restablecimiento de los servicios interrumpidos. Según informó The Daily Mirror, la situación exige un monitoreo constante de los riesgos climáticos y la actualización de estrategias de emergencia, mientras las autoridades insisten en la importancia de evitar áreas de riesgo por la persistencia de lluvias, crecida de ríos y acumulaciones de agua en territorios previamente impactados.