Israel mata al 'número dos' de Hezbolá en un bombardeo en el sur de Beirut

El jefe de Estado Mayor de la organización chií falleció tras un ataque aéreo israelí en un barrio residencial de Beirut, aumentando la tensión entre ambas partes y según Israel eliminando a un alto responsable militar buscado internacionalmente

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Haizam Alí Tabatabai, señalado como la mano derecha de Naim Qassem —actual secretario general de Hezbolá—, murió durante un ataque aéreo israelí en el barrio de Haret Hreik, en el sur de Beirut. El medio original detalló que Tabatabai, jefe de Estado Mayor de Hezbolá y figura clave de la resistencia chií, perdió la vida cuando al menos seis proyectiles impactaron contra dos pisos de un edificio residencial, en la que constituye la incursión aérea más significativa de Israel en la capital libanesa desde la tregua entre ambas partes hace un año.

Según informó el medio, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron el domingo la muerte de Tabatabai y subrayaron que el operativo resultó en la eliminación de un alto mando militar considerado clave para la estructura de Hezbolá. El Ejército israelí afirmó, en un comunicado oficial, que “hoy, 23 de noviembre de 2025, las FDI bajo la dirección de la Inteligencia Militar y a través de la Fuerza Aérea han eliminado al terrorista Haizam Alí Tabatabai, el jefe ‘de facto’ del Estado Mayor de Hezbolá”. El Ministerio de Salud de Líbano confirmó hasta el momento cinco fallecidos y veintiocho personas heridas, aunque no precisó si todas las víctimas tenían vinculación con el objetivo militar anunciado por Israel. El Ejército libanés delimitó la zona afectada para tareas de seguridad y búsqueda de víctimas.

El anuncio del operativo israelí se produjo horas después de la ofensiva, calificada por las FDI como un “ataque de precisión” dirigido contra un dirigente “clave” de las milicias chiíes en la capital libanesa. Esta acción representa el primer bombardeo de gran escala sobre Beirut en varios meses, según publicó el medio. Fuentes locales, citadas por el mismo medio, apuntaron la posibilidad de hasta seis impactos de artillería en la zona señalada.

Tabatabai, originario de la estructura militar de Hezbolá desde la década de 1980, era conocido principalmente por su cargo al frente de la unidad de élite Raduán, con experiencia en operaciones militares en Siria y Yemen. Su trayectoria militar lo ubicó en puestos determinantes durante la última escalada bélica con Israel, después de lo cual fue designado jefe del Estado Mayor de la organización, según información proporcionada por las Fuerzas Armadas israelíes. Estados Unidos incluyó el nombre de Tabatabai entre los más buscados, con una recompensa cifrada en cinco millones de dólares para quien aporte información relevante que conduzca a su captura.

El vicepresidente del politburó de Hezbolá, Mahmud Qamati, uno de los primeros en acudir a la zona del ataque, indicó que “una destacada figura prominente de la resistencia (contra Israel) ha sido atacada”, sin identificar formalmente a la víctima, de acuerdo con el medio citado. No obstante, Qamati advirtió que “Israel ha cruzado una línea roja”, lo que aumentó la preocupación por posibles represalias en el contexto de un alto el fuego vigente desde hace un año.

Israel ha sostenido desde el alto el fuego con Hezbolá una política de ataques regulares principalmente en el sur libanés, buscando impedir la reestructuración y recuperación de las posiciones de la milicia chií en la frontera. Beirut, según consignó el medio, había permanecido prácticamente fuera del escenario bélico directo hasta este último operativo.

El Gobierno libanés condenó de forma reiterada estos ataques y solicitó que el Ejército israelí permita a las fuerzas locales garantizar la seguridad en las regiones fronterizas, según publicó la fuente original. El presidente libanés, Joseph Aoun, declaró que el reciente bombardeo “constituye una prueba más de que Israel ignora los reiterados llamamientos para que cese su agresión contra Líbano”. Aoun expresó que “Israel se niega a aplicar las resoluciones internacionales”, además de rechazar toda medida o iniciativa tendiente a restaurar la estabilidad tanto en Líbano como en toda la región.

Aoun remarcó que Líbano “lleva casi un año cumpliendo con el cese de las hostilidades” y renovó su llamado a la comunidad internacional para que adopte acciones serias con el fin de detener la ofensiva israelí, evitar un repunte de las tensiones y prevenir un mayor número de víctimas civiles, según recogió el medio original.

Por el lado de Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu insistió en que su gobierno “seguirá actuando con todas nuestras fuerzas contra Hezbolá e impedirá que vuelva a representar una amenaza para nuestros ciudadanos”. Citado en el medio, Netanyahu añadió: “Al igual que en Gaza, donde Hamás sigue violando el alto el fuego, estamos respondiendo con fuerza. La seguridad de Israel no está sujeta a la aprobación de ninguna parte del mundo. La responsabilidad es solo nuestra y la asumimos”.

El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, también manifestó una postura tajante al afirmar que “a cualquiera que levante la mano contra Israel se le cortará la mano”, y aseguró que, junto a Netanyahu, mantendrán la política de máxima fuerza en Líbano y en cualquier otra zona, informó el medio citado.

La figura de Tabatabai adquiere especial relevancia considerando su designación como jefe del Estado Mayor tras la muerte de Hasán Nasralá, secretario general previo de Hezbolá, fallecido en un ataque israelí en septiembre del año anterior. El mando de Tabatabai abarcó tanto la dirección de la mayoría de las unidades de la organización como la tarea de orientar la reconstrucción militar interna, de acuerdo con el comunicado militar israelí difundido por el medio.

Desde el inicio del cese de hostilidades, Beirut conoció un periodo de relativa calma en su relación directa con los ataques israelíes, aunque en las zonas del sur de Líbano se mantuvieron las actividades bélicas bajo el argumento israelí de prevenir la rearticulación de Hezbolá en el contexto de la tensión regional, según reportó el medio.

El impacto del ataque se percibe a nivel diplomático y militar, con la zona de Haret Hreik resguardada por el Ejército libanés, la presencia de equipos de emergencia y diversas reacciones políticas desde ambos lados. La cifra de víctimas aún puede cambiar conforme avance la identificación de fallecidos y atendidos en centros sanitarios de Beirut, conforme a los datos proporcionados hasta el momento por el Ministerio de Salud libanés y expuestos por el medio de origen.