vídeo: La COP30 logra un acuerdo climático, aunque sin objetivos concretos sobre el fin de los combustibles fósiles

Tras largas negociaciones, líderes mundiales avalan un pacto que busca limitar el uso de petróleo y gas, pero sin metas obligatorias, mientras varios países protestan por la falta de compromisos claros y exigen mayor ambición ante la crisis ambiental

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El acuerdo alcanzado en la COP30 pospone hasta 2026 la toma de decisiones clave sobre la reducción de combustibles fósiles, una medida que varios países y organizaciones han considerado insuficiente frente al avance de la crisis ambiental. Según reportó Europa Press, aunque se ha aprobado el documento “Global Mutirão: Uniendo a la humanidad en una movilización global contra el cambio climático”, el texto carece de objetivos obligatorios para poner fin al uso de petróleo y gas, generando protestas de delegaciones que exigen mayor ambición y compromisos claros.

La cumbre, presidida por André Corrêa do Lago, culminó tras una noche de negociaciones que finalizaron a las 8:00 horas del sábado en Belém, Brasil. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, comunicó a través de una declaración que, ante el incremento sostenido de la temperatura global —que ha superado por primera vez los 1,5°C sobre los niveles preindustriales—, la comunidad internacional optó por mantener la acción climática en marcha. Tal como detalló Europa Press, 194 países adoptaron el documento, lo que fue considerado por los organizadores un hecho relevante dadas las divisiones geopolíticas existentes.

El acuerdo presenta avances en materia de adaptación, financiación y reglas de transparencia, pero enfrenta críticas debido a la ausencia de mecanismos obligatorios para frenar los combustibles fósiles. Entre las delegaciones que expresaron su inconformidad de forma pública figuran la Unión Europea, Colombia, Panamá y Suiza. De acuerdo con Europa Press, el presidente Corrêa do Lago se vio obligado a suspender temporalmente el plenario y abrir consultas privadas tras la oposición de seis delegaciones al texto consensuado. “Lo siento. No he visto las banderas”, afirmó Corrêa do Lago al ordenar el cese de la sesión.

El documento “Global Mutirão” impulsa la aceleración en el cumplimiento del Acuerdo de París, subrayando la urgencia de reducir rápidamente las emisiones. Según consignó Europa Press, destaca la importancia de la equidad, el respeto a los derechos humanos y el refuerzo del multilateralismo, además de advertir sobre carencias notables en la financiación internacional para combatir el cambio climático. El texto plantea triplicar los recursos para adaptación, pero el plazo para alcanzar el objetivo de 120.000 millones de dólares anuales se ha pospuesto hasta 2035.

Uno de los puntos más criticados es que el acuerdo elude imponer metas o calendarios concretos para abandonar el uso de combustibles fósiles. Países productores de petróleo, como Arabia Saudí, se opusieron firmemente a cualquier referencia específica en el texto final, según publicó Europa Press. Ante esto, Colombia, cuya delegación manifestó su desacuerdo por la falta de ambición y la exclusión de partes acordadas previamente, declaró mediante su ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Irene Vélez-Torres: “Colombia no aceptará un texto que niega la ciencia, impide el cumplimiento del objetivo de 1,5°C y le da la espalda a los pueblos y a la vida”.

Junto al acuerdo principal, la iniciativa de “Global Mutirão” contempla la organización de reuniones de alto nivel enfocadas en ciencia, política e industria, previstas durante la presidencia brasileña de la COP. Corrêa do Lago anunció que la primera de estas conferencias tendrá lugar en abril en Colombia, con énfasis en la reducción del uso de combustibles fósiles.

Europa Press informó además sobre la aprobación, por fuera del acuerdo general, de dos planes que obtuvieron el respaldo de aproximadamente 90 países cada uno: uno enfocado en la transición hacia una economía sin combustibles fósiles, promovido por Brasil y con apoyo de Colombia; y otro orientado a combatir la deforestación. La derrota de la inclusión de este segundo punto en el documento final fue especialmente notoria debido a la realización de la COP30 en Belém, en plena Amazonía, lo que elevó las expectativas sobre el protagonismo de la región en el combate a la pérdida de bosques.

El gobierno brasileño, anfitrión de la cumbre, apoyó la creación del Fondo Bosques Tropicales Para Siempre, dirigido a proteger zonas forestales vulnerables con inversiones específicas. Según detalló Europa Press, la COP30 también acordó implementar el Mecanismo para una Transición Justa. Este plan busca garantizar que la transformación hacia economías verdes se efectúe respetando los derechos de la población, con énfasis en trabajadores, mujeres, pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes.

La falta de metas precisas en el pacto generó un amplio debate sobre el alcance logrado en la cumbre. A pesar del consenso formal de 194 países, la persistencia de reticencias por parte de miembros clave y la postergación de decisiones fundamentales han suscitado demandas de mayor ambición por parte de organizaciones civiles y gobiernos. Europa Press remarcó que, en el contexto de incertidumbre geopolítica actual, los avances obtenidos representan un esfuerzo por mantener la cooperación multilateral, si bien varios de los compromisos definidos, como la financiación para adaptación y la transición energética, permanecen sujetos a cumplimiento voluntario y plazos extensos.