Los recientes avances en cáncer de páncreas hacen que sea el "momento menos amargo" de su historia

Nuevos tratamientos experimentales generan expectativas para quienes padecen esta enfermedad, según expertos del CNIO, que subrayan avances en terapias dirigidas, aplicaciones de inteligencia artificial y estrategias preventivas frente a pronósticos aún adversos y retos de diagnóstico temprano

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El avance más reciente en la investigación sobre el cáncer de páncreas ha centrado la atención en la posibilidad de lograr una prevención farmacológica en grupos de riesgo identificados, utilizando medicamentos ya aprobados con baja toxicidad. Según publicó el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), estas estrategias se suman a la investigación de fármacos específicos y al uso de inteligencia artificial en el desarrollo de nuevas terapias y pruebas experimentales, elementos que confieren un contexto de esperanza a un diagnóstico habitualmente asociado a bajos índices de supervivencia.

El director del Grupo de Carcinogénesis Epitelial del CNIO y presidente de la Alianza de Investigación en Cáncer de Páncreas en España (ALIPANC), Francisco X. Real, declaró durante una entrevista publicada por el CNIO que los tratamientos en investigación representan el primer progreso significativo en casi cuatro décadas en la terapia de este tipo de cáncer. De acuerdo con el especialista, los nuevos fármacos se dirigen específicamente a KRAS, el principal oncogén implicado en este tumor. Estos compuestos, que aún no han concluido la fase de ensayos clínicos, aspiran a mejorar el abordaje terapéutico frente a la quimioterapia tradicional.

Tal como informó el CNIO, Real puntualizó que, si bien estos medicamentos aún no están a disposición general, la expectativa gira en torno a la evaluación pendiente por parte de las agencias regulatorias de Estados Unidos, Europa y las autoridades sanitarias nacionales. “Nunca antes hemos contado con fármacos de esta eficacia; es una etapa de esperanza”, enfatizó el investigador. Real reiteró que esto no equivale a hablar de curación, pero sí a la llegada de terapias más precisas que podrían modificar el pronóstico de muchos pacientes.

El CNIO detalló que el equipo dirigido por Real también investiga la posibilidad de prevenir el cáncer pancreático en personas con factores de riesgo mediante el uso de medicamentos ya existentes. En este sentido, la línea de quimioprevención explora si estos fármacos, cuyo perfil de seguridad ya se conoce, pueden tener utilidad en la reducción de la incidencia en determinados grupos propensos a desarrollar la enfermedad.

El desarrollo de nuevas terapias no es el único campo con avances. El uso de inteligencia artificial ocupa un lugar destacado para los investigadores, según consignó el CNIO. Real subrayó que la IA promete transformar tanto el diseño de tratamientos como la conducción de experimentos, lo que podría acelerar y optimizar la identificación de moléculas y estrategias adecuadas para enfrentar el cáncer de páncreas.

En relación al diagnóstico precoz, la mejora en las técnicas sigue evolucionando con lentitud. Real reconoció que existen retos particulares en la aplicación de la denominada biopsia líquida, que en cáncer de páncreas resulta más compleja y menos eficaz que en otros tumores, según reportó el CNIO. La identificación de personas con elevado riesgo es un paso previo esencial para intervenir de forma temprana o considerar posibles medidas quimiopreventivas.

La cuestión del aumento de casos es motivo de seguimiento para los especialistas. El CNIO recogió las declaraciones de Real, quien advirtió sobre un posible incremento en la incidencia de esta enfermedad en personas menores de 55 años, aunque aclaró que los datos disponibles hasta el momento no permiten llegar a conclusiones definitivas. La necesidad de mejorar tanto el diagnóstico temprano como el acceso a tratamientos innovadores se ve reforzada por el hecho de que el 80 por ciento de los diagnósticos se produce con la enfermedad ya en fase inoperable y a menudo metastásica.

El abordaje del riesgo es otro aspecto central, tal como remarcó el CNIO. Aproximadamente entre el 5 y el 10 por ciento de los casos se detectan en personas con antecedentes familiares de la enfermedad. Además, otros colectivos en situación de riesgo incluyen a pacientes con diabetes, pancreatitis crónica y fumadores. Sin embargo, Real aclaró que no existe un único factor de riesgo determinante en la aparición del cáncer pancreático.

Mejorar la estratificación de los sujetos con mayor probabilidad de desarrollar este tumor constituye, en palabras del experto citado por el CNIO, una vía prioritaria para reducir el porcentaje de casos avanzados al momento del diagnóstico y aumentar las opciones de intervención curativa o mitigadora. Asimismo, la integración de avances en cirugía y la personalización de las terapias se perfilan como acciones de impacto para los próximos años, según el enfoque presentado en la entrevista.

El CNIO enfatizó a través de los comentarios de Real que, si bien los cambios no se verán reflejados de inmediato en la práctica clínica, el horizonte de una década propone expectativas racionales de mejora tanto en prevención como en tratamiento, apoyadas en la innovación científica, regulatoria y sanitaria.