
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas vinculó la revisión del despliegue militar internacional en la República Centroafricana a los resultados de los comicios programados para el 28 de diciembre, según detalló el servicio de prensa de la ONU. En una resolución adoptada este jueves, el Consejo decidió extender hasta el 15 de noviembre de 2025 la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de Naciones Unidas en República Centroafricana (MINUSCA), que continuará su labor en el país africano durante este ciclo electoral considerado decisivo para el futuro de su estabilidad y gobernanza.
Tal como consignó la ONU, la resolución fue aprobada por 14 votos a favor, mientras que Estados Unidos se abstuvo sin presentar objeción. Esta decisión asegura el mantenimiento del despliegue de más de 14.000 cascos azules en territorio centroafricano, con el compromiso explícito de reconsiderar el tamaño y rol de la misión una vez que concluyan las elecciones y pueda analizarse el nuevo contexto político y de seguridad. El objetivo principal del mandato es proteger a la población civil, respaldar la expansión de la autoridad estatal y colaborar con el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad nacionales, así como preservar la integridad territorial ante el ambiente de crisis y conflicto que persiste en la región.
La prioridad establecida por la resolución incluye la aplicación de buenas prácticas en contextos de operaciones de paz y el refuerzo del proceso de reconciliación, lo que implica la observancia del Acuerdo Político sobre la Paz y la Reconciliación firmado el 19 de abril y la continuidad del alto el fuego entre múltiples actores en conflicto. El texto también recalca la necesidad de asegurar que la ayuda humanitaria internacional llegue sin retrasos ni obstáculos logísticos, una exigencia que se extiende a todo tipo de asistencia entregada bajo la coordinación de Naciones Unidas para las comunidades afectadas por la falta de recursos y los desplazamientos internos.
El mandato renovado contempla además la protección tanto de los trabajadores de la ONU como de sus instalaciones y bienes en el país, bajo los estándares internacionales correspondientes a situaciones de conflicto armado. Según la información brindada por la ONU, la postura de la representación centroafricana ante la organización reflejó una interpretación positiva de la prórroga, considerándola un respaldo relevante en un periodo calificado como “histórico”. Autoridades de Bangui subrayaron que el país atraviesa fases de consolidación de paz y ampliación de la autoridad estatal, coincidiendo con la preparación de elecciones nacionales y locales.
Durante la sesión, el representante de Francia valoró el nuevo enfoque dado a la operación de Naciones Unidas en la República Centroafricana y describió el actual momento como “un punto de inflexión” en las estrategias destinadas a fortalecer la estabilidad del país. El delegado francés señaló que la próxima fase electoral será determinante y resaltó la importancia de que la comunidad internacional persevere en su apoyo al Estado centroafricano, con vistas a garantizar un proceso político ordenado y sostenible.
El representante francés también puntualizó que la transferencia de responsabilidad en el mantenimiento de la paz—del contingente internacional a las fuerzas estatales—deberá ejecutarse solo en el momento en que las condiciones sobre el terreno lo permitan y cuando se constate que las instituciones nacionales están en disposición de asumir dicho rol.
Por otra parte, el enviado de Estados Unidos explicó en el debate que la abstención de su país respondía a la preferencia por un mandato más limitado en el tiempo. Según reportó la ONU, la delegación estadounidense propuso que la prórroga concedida a MINUSCA fuera de seis meses, aludiendo a que “estas misiones deberían volverse innecesarias por sí solas”; además, instó a evaluar periódicamente la pertinencia de la operación conforme avancen las reformas y la estabilidad interna en la República Centroafricana. Estados Unidos no impidió la aprobación de la resolución, lo que permite a la misión continuar con su labor en el año entrante conforme a las directrices aprobadas.
El mandato refrendado por el Consejo de Seguridad exige que todas las tareas de MINUSCA y de los organismos asociados se desempeñen en consonancia con las prioridades establecidas, especialmente a la luz de las próximas elecciones. En este sentido, la misión internacional viene colaborando con el gobierno y actores de la sociedad civil en la supervisión y aplicación de los acuerdos de paz, el despliegue efectivo de las fuerzas de seguridad y el fortalecimiento de las instituciones administrativas encargadas de la organización de las elecciones.
El proceso electoral previsto para el 28 de diciembre será una prueba clave para la administración central, que debe demostrar su capacidad para organizar votaciones inclusivas y pacíficas. De acuerdo con la ONU, países y organismos internacionales vigilan atentamente el cumplimiento de los acuerdos y la respuesta de las autoridades para proteger a la población y asegurar que el proceso se realice conforme a los estándares internacionales en un contexto donde la fragilidad institucional sigue siendo un elemento central.
El Consejo de Seguridad volvió a advertir que posteriormente llevará a cabo una nueva evaluación sobre el despliegue internacional, una vez concluidas las elecciones y tras revisar la situación política y de seguridad resultante en la República Centroafricana.