
Logroño (España), 1 ago (EFE).- Sergio Toribio, uno de los dos activistas españoles que estuvieron detenidos en Israel por viajar en el barco Handala de la Flotilla de la Libertad, denunció el trato "pésimo, vejatorio e inhumano" recibido en los días en los que permaneció en una cárcel de Israel tras ser detenido mientras pretendía llevar ayuda humanitaria a Gaza.
Toribio llegó el miércoles a Madrid, después de ser deportado desde Israel tras su detención el pasado domingo en el barco Handala, donde permaneció en una prisión varios días hasta emprender el viaje a España.
Junto a él fue detenido otro activista español, Santiago González Vallejo, y otras diecinueve personas de diversas nacionalidades que partieron el 13 de julio desde Siracusa (Italia) para intentar llegar a Gaza y romper el bloqueo israelí al acceso de ayuda.
Toribio llegó este viernes a Logroño (norte de España), su ciudad natal, donde ha sido recibido por su familia y por activistas de apoyo a Palestina, y explicó que cuando fue llevado ante un juez preguntó "porqué se puede ir a cualquier país cuando uno quiere, a Egipto a Francia, pero el estado de Israel no permite entrar en Gaza".
"En vez de dejarnos entrar, lo que se hizo con nosotros es secuestrarnos, retenernos y maltratarnos en celdas inhumanas en las que hemos estado en unas condiciones pésimas", afirmó, a la vez que acusó a las autoridades israelíes de impedirles salir al aire libre y recibir productos de higiene o medicinas.
Cree que ese trato recibido fue "un castigo" por declararse en huelga de hambre; también incidió en que, frente al comportamiento de las autoridades locales, el trabajo del cónsul español y su equipo "es de agradecer".