Patricia Martínez
Divisoria con Gaza, 23 may (EFE).- Entre el grupo de 300 o 400 personas que este viernes protestaron a apenas un kilómetro de la divisoria con Gaza, en un cruce de carretera próximo a la urbe israelí de Sderot, hay algo inusual con relación a protestas anteriores: los rostros en carteles de decenas de niños palestinos, todos asesinados por Israel en una ofensiva que se ha cobrado la vida de más de 16.500 de ellos, según datos de Sanidad.
"El hambre es parte de un crimen de guerra, va contra todas las convenciones internacionales. No podés crear una hambruna en la población civil", dice a EFE la argentina israelí Sara Helman, que califica la extensión de los combates y bombardeos israelíes contra una Franja devastada, más de 19 meses después del ataque de Hamás, de "pura venganza".
"La hambruna esa... ver a los niños rogando por un pedacito de cualquier cosa, de pan... bebés muriéndose porque no tienen alimentos para niños. Todo eso es tremendo, yo no puedo. Que nosotros los judíos, los israelíes, seamos responsables de eso es más horrible todavía", añade.
Ayer, por primera vez desde que todas las panaderías de la Franja cerraran el pasado 1 de abril debido a la falta de harina, varias reabrieron en el centro de Gaza, provocando que cientos se agolparan, desesperados, con la intención de llevarse algo a la boca. Tras casi tres meses sin que entrase en la Franja alimento, agua o medicinas, Israel anunció este lunes que permitiría la llegada limitada de ayuda, con el fin de mitigar la presión internacional.
Como Helman, cientos de israelíes y activistas, entre ellos algunos palestinos, se congregaron esta mañana cerca de Gaza, rodeados por un fuerte control policial para evitar que cortasen el tráfico o saliesen a la carretera. Protestan contra una guerra que ya ha matado a más de 53.700 palestinos, sin contar miles de muertes indirectas, según datos del Ministerio de Sanidad gazatí, y que además, aseguran, pone en peligro la vida de una veintena de rehenes.
Alon-Lee Green, codirector de una de las ONG convocantes, Standing Together, puso fin hace unas horas a su arresto domiciliario y hoy ha regresado a las calles a denunciar lo que no duda en calificar de genocidio. El domingo pasado, durante una marcha desde Sderot hasta la divisoria, el grupo de activistas cortó el tráfico y tanto Green como otros ocho fueron arrestados por la Policía.
"Estamos aquí, por segunda vez en una semana, en la frontera israelí pidiendo que pare la guerra, que pare la locura de matar a gente inocente y arriesgar a nuestros propios rehenes tras mandar a más soldados a Gaza. Nuestro gobierno está en un viaje de aniquilación contra todo lo que existe en Gaza y tenemos que oponernos", dice a EFE este activista, que pasó tres días en la cárcel y dos más sin poder salir de su casa.
"Tenemos que hablar de la hambruna en Gaza. Hemos leído que 29 niños murieron de hambre, ¿cómo permitimos algo así?", dice Green en alusión a unas palabras del ministro de Sanidad de Palestina, Maged Abu Ramadan, quien ayer indicó en Ginebra que al menos 29 niños y ancianos han muerto de hambre esta semana en Gaza.
"No solo se ha hecho en nuestro nombre, sino que lo hemos hecho nosotros. Es nuestro Ejército, nuestros hijos, nuestros padres, nuestros hermanos los que están haciendo eso en Gaza", agregó Green.
Según una encuesta del Canal israelí 13, publicada hace unos días, solo el 34 % de los israelíes cree que se debería permitir la entrada de ayuda humanitaria en Gaza, mientras que el 53 % se opuso y el 13 % respondió que no sabía. Según un informe sobre inseguridad alimentaria respaldado por la ONU, cerca de medio millón de gazatíes están al borde de la inanición.
"Queremos la paz entre israelíes y palestinos, para que podamos vivir juntos aquí", dice el palestino Abed al Aziz, que vive en Tira, sujetando la foto de un niño palestino -muerto- que mira desde el suelo, donde lee una especie de libro. "Esta guerra solo sirve a Netanyahu y a Ben Gvir". EFE
(foto)(vídeo)
Últimas Noticias
Ayatolás y diputados iraníes piden acelerar la elección del nuevo líder supremo
Diversas figuras de peso en el sistema político iraní insisten en la urgencia de nombrar sucesor para asegurar la estabilidad nacional, preservar la cohesión interna y responder a la crisis abierta tras la desaparición de Alí Jamenei

Rahm, del avión con el que 'rescató' a varios jugadores: "Me criaron con ciertos valores"

Líbano denuncia al menos 41 muertos y 40 heridos durante una incursión israelí en el valle de la Becá
Fuertes ataques aéreos y enfrentamientos en Nabi Chit han causado decenas de fallecidos, entre ellos miembros de distintas fuerzas de seguridad y civiles, según la agencia NNA, tras una operación militar nocturna del Ejército israelí en la región

Comienza la cumbre de Trump con presidentes latinoamericanos de derechas en Miami
Puerto Rico y Cuba festejan
