Empresarios españoles en Libia: "Era como ver una película de guerra desde el hotel"

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Barcelona, 16 may (EFE).- Dos de los nueve empresarios españoles que habían quedado atrapados en Libia por los enfrentamientos armados entre milicias llegaron este viernes al aeropuerto de Barcelona, donde explicaron la complicada situación que vivieron en el país: "Era como ver una película de guerra desde la habitación del hotel".

Los empresarios participaban en una misión comercial organizada por la Cámara de Comercio de la provincia española de Tarragona (noreste) en Trípoli, la capital libia, cuando se vieron sorprendidos por la peor escalada de violencia que vivida el país en más de un año, con una docena de muertos esta semana.

Tras resguardarse la noche del martes en el sótano del hotel, el miércoles pudieron ser trasladados a la Embajada de España en Libia y el jueves volaron a Roma, donde hoy pudieron tomar diferentes vuelos de regreso a España.

A su llegada al aeropuerto de Barcelona, Roberto Barros, director de Internacional de la Cámara de Tarragona y jefe de la misión, comentó que se encuentran todos bien y que pese a que los enfrentamientos se estaban produciendo a las puertas de su hotel, en ningún momento se sintieron amenazados ni temieron por su vida.

"Fue una situación muy complicada, parecía que estuviésemos viendo una película de guerra desde la habitación del hotel, pero no tuvimos nunca la sensación de peligro", señaló Barros, que dejó claro que los milicianos luchaban entre ellos y "tenían muy claro no hacer daño ni a los extranjeros ni a la población local".

"Es un problema interno y nos pilló allí. Hacía años que no había problemas tan graves, hemos tenido mala suerte", indicó Barros, que llegó a Barcelona con una pequeña maleta, pues parte del equipaje tuvieron que dejarlo en Trípoli, "y con la misma ropa que hace tres días".

El empresario destacó que durante estos días pudieron comunicarse sin problemas con sus familias, porque tuvieron luz, cobertura móvil e internet, y agradeció especialmente la labor de la Embajada de España en Libia, por lo bien que les trataron, el apoyo que prestado y por haber hecho posible una rápida salida del país.

En este punto, indicó que la embajada les trasladó por carretera hasta el aeropuerto de Misrata, próximo a Trípoli, en coches de seguridad, con avanzadillas y después de haber negociado con las milicias para garantizar la seguridad del convoy a lo largo del recorrido.

Barros llegó a España acompañado del empresario David Balbás, quien relató que estos días vivieron en Trípoli "una calma muy tensa", aunque en todo momento el grupo mantuvo la tranquilidad.

"Los primeros acontecimientos nos asustaron bastante, porque los combates se producían justo al lado del hotel y yo estaba en la segunda planta. Eran morteros y disparos y el hotel decidió confinarnos a todos en los sótanos para que estuviéramos protegidos, pero no porque fuéramos objetivo", relató.

"Nos daba miedo que hubiera alguna bala perdida, pero los combates eran entre ellos, en ningún momento intentaron atacarnos", recalcó Balbás.

Pese al susto vivido, Rafael Barros dijo que las empresas que participaron en la misión comercial están satisfechas, ya que hicieron múltiples reuniones y ven muchas posibilidades de hacer negocio en el país, y aseguró que volverán. EFE

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