Valladolid (España), 23 abr (EFE).- El Real Valladolid ya es, prácticamente, equipo de Segunda división, ya que si pierde este jueves contra el Betis, el descenso sería matemático, independientemente de lo que hicieran el Girona o Las Palmas.
Tras lograr solo un punto de los 36 en juego en esta segunda vuelta liguera, resulta lógico pensar que la situación no va a cambiar ante rivales que se están jugando tantas cosas, como el propio Betis o el Barcelona, siguiente equipo al que se enfrentarán los blanquivioletas
La victoria de Las Palmas ante el Atlético de Madrid empeoró aun más las cosas si cabe para el cuadro vallisoletano, ya que los insulares han podido salir de las plazas de descenso y aventajan en 16 puntos al Real Valladolid, con 18 por jugarse.
Tampoco le valdría a los de Álvaro Rubio empatar en el Benito Villamarín, puesto que se quedarían a 15 de Las Palmas, con el 'golaveraje' perdido.
Por lo tanto, al Real Valladolid solo le quedaría ganar los seis partidos que restan por disputarse, y rezar para que ni los canarios ni los catalanes puntúen en ninguno de los suyos. EFE
mim/sab
Últimas Noticias
La Policía de Londres investiga como posible delito de odio antisemita el incendio de cuatro ambulancias judías
Agentes de la Policía informaron sobre el ataque intencionado a vehículos de emergencia de la comunidad hebrea en Golders Green, sin heridos pero con evacuaciones preventivas y búsqueda de sospechosos, lo que mantiene en alerta a residentes y autoridades locales

Dardevil, Schiaparelli y Marc Jacobs, protagonistas de las citas culturales esta semana
Irán dice que "responderá de la misma manera" si EE. UU. ataca sus centrales eléctricas
Las bolsas asiáticas se hunden en la cuarta semana de guerra y ante el ultimátum de Trump
HRW denuncia "restricciones arbitrarias" contra el acceso público al juicio contra el alcalde preso de Estambul
Organizaciones internacionales advierten sobre obstáculos impuestos a observadores, prensa y defensores en la causa contra Ekrem Imamoglu, quien afronta cargos por presunta corrupción política, cuestionando la transparencia y el carácter público de las audiencias
