
El capitán de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal, fue muy contundente en la crítica a la actuación del árbitro Benoit Bastien en la eliminación del equipo vasco de la Liga Europa este jueves con un 4-1 ante el Manchester United, un partido "condicionado" por unas decisiones que les fueron "comiendo la cabeza".
"Condicionado y mucho con los tres penaltis que nos ha pitado, sin llegar a ser ninguno para mí, y con la expulsión que en directo no me ha dado la sensación, con todo eso es mucho más difícil. Hemos entrado bien al partido, un buen primer tiempo", dijo en declaraciones a Movistar Plus, recogidas por Europa Press.
"Quizá no ha sido su mejor día, nosotros también lo podíamos haber hecho mejor, pero todo está condicionado por eso. En nuestro penalti ha tardado minuto y medio, en los suyos a los 10 segundos nos decía que estaba confirmado. Muchas veces nos ha pasado esto, con equipos supuestamente de mayor caché", añadió.
Oyarzabal reconoció que tanta decisión polémica fue lastrando a una Real que quedó tocada con el penalti del 2-1 y la expulsión después de Jon Aramburu para verse fuera de Europa en octavos de final en Old Trafford. "Habrá que analizar, tenerlo en cuenta. No era fácil, es difícil decir qué hemos hecho mal en caliente", dijo.
"Todo el mundo pone el foco en lo que ha pasado con el árbitro, eso te empieza a comer la cabeza poco a poco. Si queremos vivir noches como estos últimos años, sabemos lo que tenemos que hacer en Liga y en Copa. La ilusión nadie nos la va a quitar", terminó.
Últimas Noticias
La ONU anuncia un grupo de trabajo para facilitar el comercio de materias primas en Ormuz
Israel ataca una planta de agua pesada y una fábrica de óxido de uranio en Irán

Inspectora escolar muere en Chile tras ataque de estudiante con arma blanca
Al Shara visitará el lunes Berlín para reunirse con el canciller alemán Merz

Los países del G7 y la UE piden restablecer de forma "permanente" el tránsito en el estrecho de Ormuz
En una declaración conjunta tras su reunión en Vaux-de-Cernay, ministros de Exteriores de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y la UE exigieron frenar las agresiones contra civiles y resguardar rutas marítimas clave
