Madrid, 11 mar (EFE).- Antonio Rudiger, Eduardo Camavinga, Luka Modric, Endrick y Aurelien Tchouameni, en el Real Madrid, y José María Giménez y Ángel Correa, en el Atlético de Madrid, encaran el partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones a una tarjeta amarilla de la sanción, que pone en riesgo su presencia en la ida de cuartos en el caso de ser amonestados y que su respectivo equipo supere la eliminatoria este miércoles.
Son los mismos futbolistas del duelo de hace una semana en el estadio Santiago Bernabéu, en el que ninguno recibió tarjeta y en el que tan solo hubo un amonestado, Brahim Díaz, pero no estaba apercibido de sanción.
A la vez, Carlo Ancelotti, técnico del Real Madid, también está a una tarjeta del partido de sanción, al haber visto ya dos en el recorrido de once encuentros de su equipo esta temporada en la máxima competición europea. EFE
Últimas Noticias
Bolivia inicia el periodo de reflexión previo a las elecciones regionales y municipales
El portero Matías Dituro renueva con el Elche CF hasta 2027
El conjunto ilicitano extiende el vínculo con el experimentado arquero argentino, quien suma cinco partidos como titular y ha logrado cuatro porterías imbatidas esta temporada, consolidándose como pieza clave mientras el club lucha por evitar el descenso

Tres traficantes "extranjeros" mueren en un enfrentamiento con el Ejército de Argelia
Sumar pide al Congreso que la UE condene las sanciones de Trump al Tribunal Penal Internacional y neutralice sus efectos
La iniciativa que impulsa el grupo parlamentario demanda que el Parlamento español promueva el rechazo comunitario a las medidas punitivas de Washington contra miembros de la Corte Penal Internacional y apueste por resguardar a ciudadanos europeos ante las restricciones impuestas

La Liga Árabe condena "la brutal agresión iraní" contra la zona industrial de Ras Lafan, en Qatar
Tras el ataque perpetrado por Teherán en la región del Golfo, el secretario general del organismo panárabe expresó su apoyo al Consejo del Golfo y denunció la escalada regional, señalando una violación al Derecho Internacional y la buena vecindad
