
La empresa automovilística china Great Wall Motors (GWM) espera inaugurar en 2025 su planta de producción en Iracemápolis, Brasil, con una inversión inicial de 10.000 millones de reales brasileños (1.630 millones de euros) y la creación de 700 empleos directos, además de traer nuevas tecnologías al país.
Así se lo ha hecho saber el presidente de la compañía, Parker Shi, al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en un encuentro en Brasilia, durante el que el empresario chino ha invitado al mandatario brasileño a la próxima inauguración.
El ejecutivo de GWM, que visita Brasil por primera vez, ha reafirmado el interés de la empresa en ampliar su participación en el mercado automotriz brasileño, particularmente en vehículos eléctricos e híbridos (eléctricos y de combustión, incluido el etanol). Además, ha destacado el importante aporte tecnológico previsto y la intención de crear un centro de investigación y desarrollo del grupo en Brasil.
La producción inicial prevista en la fábrica de Iracemápolis es de 30.000 a 45.000 vehículos por año y debe ampliarse sustancialmente. Shi también ha informado sobre el interés de la empresa de abastecer a otros mercados latinoamericanos con producción realizada en Brasil, que debería comenzar en tres años.
Entre los puntos a favor de Brasil, el empresario ha destacado la excelencia de los trabajadores y la estructura de la industria automotriz brasileña y la estabilidad del entorno empresarial, siendo estos puntos decisivos en la decisión de invertir en el país.
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