
La organizadora de París 2024, Anne Descamps, se ha disculpado este domingo por cualquier ofensa causada por las representaciones religiosas durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos el pasado viernes. La ceremonia del viernes recibió críticas por una escena de banquete en la que un actor que interpretaba al dios griego Dioniso ocupó el centro del escenario en una mesa con drag queens, en una reinterpretación de la pintura 'La última cena' de Leonardo Da Vinci, sobre la última comida de Jesús con sus seguidores antes de la crucifixión. Algunos grupos religiosos condenaron la ceremonia, incluida la Iglesia católica en Francia, que lamentó lo que describió como "escenas de burla y mofa del cristianismo". En una conferencia de prensa este domingo, Descamps ha insistido en que la ceremonia tenía la intención de "celebrar la tolerancia comunitaria". "Está claro que nunca hubo ntención de mostrar falta de respeto a ningún grupo religioso", ha declarado. "Al contrario, creo que Thomas Jolly", el dramaturgo francés y director de la ceremonia, "intentó celebrar la tolerancia comunitaria, y "creemos que consiguió este objetivo". "Si la gente se ha sentido ofendida, por supuesto que lo lamentamos mucho", ha zanjado Descamps.
Últimas Noticias
Activistas contra las corridas de toros intentaron acercarse a León XIV en Mónaco
66 países adoptan un acuerdo sobre comercio electrónico en el marco de ministerial de OMC
Varada de nuevo la ballena jorobada liberada de un banco de arena en el Báltico alemán
La ONU avisa de 45.000 desplazados en una semana por la crisis política abierta en el estado somalí de Suroeste
Miles de personas huyen hacia Baidoa en busca de refugio ante el incremento de la violencia por disputas políticas, mientras Naciones Unidas advierte sobre riesgos crecientes para grupos vulnerables y reclama acciones urgentes para proteger a la población afectada

El Papa recomienda "momentos de silencio" a los jóvenes para "acallar el frenesí" de las redes sociales
Durante un emotivo encuentro en Mónaco, el líder de la Iglesia católica instó a las nuevas generaciones a alejarse del ruido digital, resaltando el valor del recogimiento y la reflexión como vías para recuperar bienestar emocional y sentido de comunidad
