Serhou Guirassy: cuando la persistencia supera a las dificultades

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Juan Manuel Sánchez

Berlín, 18 jul (EFE).- Serhou Guirassy no solo es la última incorporación del Borussia Dortmund para reforzar su delantera, también es la historia de cómo la persistencia permite al que era uno de los más prometedores delanteros jóvenes del fútbol francés superar las dificultades, un insospechado estancamiento y el deambular por equipos de segunda fila para acabar en uno de los grandes del Viejo Continente.

De familia guineana y nacido en la ciudad francesa de Arles, cerca de Marsella, Guirassy se vio obligado a progresar a marchas forzadas desde bien temprano. Tras pasar por las humildes canteras del Montargis, J3S Amilly y Laval, donde ya fue reclutado para las categorías inferiores de la selección de Francia, con 17 años fue descubierto por el Lille, uno de los clubes más reconocidos en Francia en cuanto a la formación de talentos.

Después de una esperanzadora cesión al Auxerre, entonces en la segunda división francesa, el Colonia se fijó en él con 20 años recién cumplidos en la búsqueda de su nuevo Lukas Podolski, pero su primer paso por Alemania sería altamente frustrante.

Apenas 45 partidos y 9 goles fue su escuálido bagaje durante tres temporadas que pasó a caballo entre el primer equipo, con el que descendería a la Bunddsliga 2 durante el segundo curso -4 tantos le servirían para ser el máximo goleador del equipo aquel año-, y el filial, en lo que parecía un estancamiento de su carrera.

En medio ya empezaría su lucha contra las lesiones. La primera de ellas, una osteopatía de pubis que le dejaría en el dique seco en el tramo final de su primera campaña.

El deseo de revalorizar su carrera le llevaría a regresar a Francia en el ecuador del tercer año en Colonia. El Amiens, que apenas dos años antes había ascendido por primera vez a la Ligue 1, se fijó en Guirassy para reflotar la situación de un conjunto que navegaba a la deriva en el descenso. El delantero, que llegó cedido al club galo, tuvo una aportación clave para que 'Les Licornes' salvaran la categoría.

En el segundo año, el ariete, que había dejado de llamar la atención de la selección de su país de nacimiento desde la sub-20, mejoró incluso sus prestaciones en el segundo curso en el Amiens, ya como fichado, pero no pudo evitar el descenso de una liga que nunca acabó por la pandemia de la covid-19.

No obstante, el Rennes lo rescató para la primera división en el verano de 2020 y Guirassy respondió ayudando a clasificar a los bretones durante dos años a competición europea: Liga Conferencia en la primera y Liga Europa en la segunda.

En 2022, el delantero, decidido ya a jugar internacionalmente por Guinea -el país de sus padres- en vista de la negativa de Deschamps a llamarlo para 'Les Bleus' por la dura competencia en el puesto, decidió volver a probar fortuna en Alemania.

El Stuttgart, que había vivido una de las etapas más oscuras de su historia, con dos descensos incluidos, adquirió los servicios de Guirassy para relanzar a la otrora victoriosa institución.

Después de un agónico primer año, en el que mantuvo la categoría en la eliminatoria de promoción contra el Hamburgo, con gol de Guirassy incluido, llegó la explosión. En un progreso tan meteórico como inesperado, el guineano se convirtió en uno de los delanteros más decisivos de toda la Bundesliga.

Sus 28 goles en 28 partidos sirvieron para colocar al Stuttgart en un extraordinario segundo puesto, solo por detrás del invicto Bayer Leverkusen de Xabi Alonso, y clasificándolo quince años después para la Liga de Campeones. Ni siquiera el Bayern Múnich pudo resistirse al poderío de Guirassy y su equipo.

Ahora, con 28 años y tras toda una vida en continua lucha contra las dificultades, Serhou Guirassy da el salto a uno de los grandes del país teutón, el Borussia Dortmund. Los 18 millones depositados por él, una ganga para el mercado, tienen la culpa.

Aunque primero deberá recuperarse de una lesión en la rodilla derecha que casi estropea la operación, el ariete tiene la oportunidad de confirmar las fantásticas sensaciones mostradas el curso pasado y exportarlas a la madre de todas las competiciones, la Liga de Campeones, de la que su nuevo club es el actual subcampeón. Con él al frente, intentará dar un paso más. EFE

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