Redacción deportes, 12 jul (EFE).- María Conde, jugadora de la selección española femenina de baloncesto, analizó la derrota sufrida a domicilio ante Bélgica en uno de los duelos de preparación del equipo para los Juegos Olímpicos de París 2024 y consideró que ni cuando ganaron a China en Vigo días antes eran "tan buenas" ni este choque "tan malo".
"Estábamos probando cosas, para eso están estos partidos. Ni jugando en casa contra China éramos tan buenas ni hoy es tan malo. Hemos estado jugando prácticamente todo el tiempo una zona match-up, que es algo complicado y tienes que entrenarlo y entenderlo bien. Ellas son un buen equipo, lo leen bien", dijo.
"Además el staff estaba controlando minutos porque mañana tenemos otro partido. Siempre queremos competir, pero este no era el objetivo del partido. Buenas sensaciones por momentos, errores demasiados fáciles que tenemos que arreglar en otros. A aprender y a seguir", añadió.
El equipo se medirá este sábado a Canadá: "En estos momentos en los que estamos acercándonos a los Juegos son todos rivales muy complicados. Es un equipo muy físico, nos va a poner otros problemas distintos a los de Bélgica. Va a ser un buen test otra vez para entrenar nosotras y para ir mejorando cosas nuestras, que al final es lo importante porque estos partidos son para eso y para ir midiéndonos contra equipos que van a estar peleando por todo en los Juegos". EFE
cmg/arh
Últimas Noticias
Conferencia de la ONU culmina en Brasil con 40 nuevas especies protegidas y 16 planes
Bezzecchi se adueña también del domingo en Austin y Márquez maquilla su sanción

EE.UU. tiene más de 50.000 efectivos desplegados en el Medio Oriente, según el NYT
Más de 300 elementos se suman a la búsqueda de los mineros mexicanos atrapados en Sinaloa
El presidente iraní emplaza a Trump a percatarse de las manifestaciones internas y contra el "Israel primero"
Miles de manifestantes salieron a las calles en ciudades clave de Estados Unidos bajo el lema “No Kings”, expresando rechazo hacia la influencia israelí y políticas conservadoras, mientras Irán llama a la Casa Blanca a tomar nota del descontento social
