Carlos Mateos Gil
Las Rozas (Madrid), 31 may (EFE).- Pocos españoles han jugado en la NFL, y de todos ellos ninguno ha llegado tan lejos como Alejandro Villanueva (Meridian, Misisipi, 1988). El que fuera offensive tackle de los Philadelphia Eagles, de los Pittsburgh Steelers y de los Baltimore Ravens dejó ya el fútbol americano, pero eso no le ha impedido acompañar a los Madrid Bravos en su primer partido como franquicia de la European League of Football.
Así, estará en las gradas del estadio de Vallehermoso en el duelo contra los Barcelona Dragons. Antes ha acudido, en Las Rozas de Madrid, a su evento de inicio de temporada y allí ha hablado con EFE de lo que puede suponer este proyecto, de su carrera deportiva y de su experiencia combatiendo en el ejército de Estados Unidos.
P: ¿Qué implica que una ciudad como Madrid se vuelque con el fútbol americano?
R: No sé lo que supone porque no soy de aquí, pero sí que existe una oportunidad ahora en España de poder venir a Madrid a jugar al fútbol americano. Madrid para los españoles es una ciudad muy importante, la gente de la Península se viene siempre a Madrid y no sale. Ahora va a tener la oportunidad de encontrarse aquí y de jugar al fútbol americano, que es algo que puede abrir puertas muy grandes.
P: ¿Puede llegar algún jugador español a la NFL a través de este tipo de iniciativas o es un camino muy complicado?
R: Es un camino complicado, pero eso da igual, es lo de menos. El camino es complicado vayas a la Universidad de Alabama, a los Madrid Bravos, o a cualquier equipo de Europa. Si el talento está ahí, es lo más importante. No tiene nada que ver con dónde juegues. Yo estoy esperando que venga un jugador de Jaén que mida 2.10 y pese 160 kilos y que sea un gran jugador en la NFL los siguientes diez años.
P: ¿Hay un camino cada vez más abierto para los no estadounidenses en la NFL como parece que está pasando ahora en la NBA, donde los europeos ya están asentados?
R: Puede pasar, pero el problema del fútbol americano es que tiene una actitud completamente diferente, es una actitud más de pelea. Para eso los jugadores europeos no tienen una ventaja porque no tienen fama de ser muy peleadores. En el fútbol es una vergüenza cuando los jugadores se tiran al suelo, esa no es una actitud que se puede tener el fútbol americano, no hay lloriqueo.
Pero creo que de los países europeos España es el que más tiene esa actitud y esa mentalidad de guerrero y de ir a por todas. Creo que existe una oportunidad. Yo creo que la NFL quiere ser un tren, porque es una marca americana de toda la vida y quiere crecer lo más posible. Crecer en un mercado europeo sería mucho dinero. No sé si sería viable o no, no entiendo de números, pero sí sería posible ver un tren de jugadores. En África hubo bastantes y sería bastante interesante para el juego tenerlos de Europa.
P: Ya se ha confirmado que se van a jugar partidos de la NFL en España. Imagino que le habría encantado poder vivir algo así antes de su retirada, ¿no?
R: Para los partidos siempre me gustaba tenerlo todo controlado, no me gustaba cuando había variables en el campo que no controlaba. Hubiese tenido demasiada gente en el partido, la mitad del Bernabéu hubiese sido gente de Cádiz y Granada y a lo mejor hubiese estado un poco preocupado por los tickets y por ver a la familia antes y después. Hubiese tenido demasiada ilusión. No me hubiese quedado en el hotel la noche antes del partido, hubiese estado por La Latina saliendo de cervecillas y a lo mejor hubiese jugado muy mal (risas).
P: ¿Cómo está siendo su vida después de la retirada? ¿Echa de menos el fútbol americano?
R: No echo de menos el deporte. Las cosas las vivo siempre en el presente, es una cosa que me enseñó mi padre. Siempre le preguntaba si echaba de menos volar aviones F18, que es algo más espeluznante que jugar un partido con una pelota que es algo que pueden hacer los niños, y siempre me dijo que no, que siempre vivía en el presente y que siempre había que mirar al futuro. No soy una persona que mire mucho atrás. Ahora me dedico a la agricultura, es algo que hace mi familia desde los árabes en Granada y sigo la tradición.
P: Su historia personal tuvo gran relevancia en su momento. De combatir con el ejército estadounidense en Kandahar a ser un tackle de referencia en la NFL. ¿No le han propuesto hacer una película sobre tu vida?
R: Sí, pero paso de películas. Eso es un postureo inglés. Hacer películas no me llama la atención, no gano nada con una película más que más atención que no necesito y no quiero. Siendo una persona del sur, de Cádiz, no valoro mucho el dinero y la fama. Siempre que llegas arriba, como te pongas muy arriba, te van a sacar una 'chirigota' y se te va a caer todo el ego.
Siempre he valorado mi familia y el fútbol americano ha sido un mecanismo para poder ayudarla. Eso es lo que he sacado de ello. No valoro mucho mi carrera deportiva, no es que la mire con mucho orgullo. Jugué a un deporte al que se puede jugar como juega la gente a la pelota vasca o al pádel, no tiene nada de especial.
P: ¿Qué le enseñó lo vivido en el campo de batalla que luego le sirviera de ayuda o de inspiración en su carrera deportiva?
R: No, son diferentes. El fútbol americano y el ejército son cosas completamente diferentes. El fútbol americano se centra en el deporte, en la estrategia del campo, de cómo ganar y sobre de cómo ganar dinero. El ejército es una cosa vocacional y es una cosa que haces por amor, para nada por el dinero y tampoco por la estrategia porque en muchos casos sabías que no iba a funcionar. No lo hacías por cosas objetivas, lo hacías por cosas que sentías.
No creo que se puedan meter en la misma categoría, el fútbol americano es como jugar a cualquier otro deporte. Sí es verdad que requiere más violencia, pero al final sigue siendo un juego y cuando se acaba el partido el mundo no para. La guerra puede parar el mundo.
P: ¿Le gusta el equipo que están armando los Steelers? ¿Cómo pueden convivir en un mismo vestuario dos quarterbacks de tanto nivel como Russell Wilson y Justin Fields?
R: Una de las cosas que más odiaba de los Steelers era cuando los jugadores opinaban en los medios de comunicación sobre lo que estaba haciendo el equipo. No es algo que quiera hacer yo nunca. Lo que hacen los Steelers siempre está pensado, siempre tiene un plan, lo hacen por algún motivo. Al final el azar y el juego es lo que determina el éxito de un equipo.
P: ¿Cree que este puede ser definitivamente el año de los Ravens? El pasado curso dieron un paso importante llegando a la final de conferencia.
R: No lo sé. El problema es que en la NFL cuando vas llegando a final de la temporada se convierte en otro juego diferente que requiere otra especie de equipo. Y no sé si tanto los Steelers como los Ravens, porque no han llegado mucho a la Superbowl en los últimos años, si son ese equipo. Me gustan mucho las dos organizaciones, me gustan mucho los dos equipos, el quarterback de los Ravens me parece un chaval majísimo y les deseo lo mejor a todos. EFE
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