David Ramiro
Madrid, 30 abr (EFE).- 'Rayo Vallecano. Un equipo de barrio', escrito por Alejandro Castellón, analiza las características y peculiaridades que hacen del Rayo un equipo "especial", sobre todo a través de su afición, que, muy identificada con el equipo y sus orígenes humildes de un colectivo trabajador, ejerce como "símbolo de identidad y cohesión social" del núcleo poblacional al que representa.
El 29 de mayo de 1924 nació oficialmente la Agrupación Deportiva El Rayo en la calle Nuestra Señora del Carmen, hoy llamada Puerto del Monasterio. En esa fecha, y en el domicilio de Prudencia Priego, Julián Huerta, de oficio guardia civil, se convirtió en el primer presidente tras redactar los estatutos de la entidad y su hermano Juan en el capitán del equipo que disputó sus partidos los primeros años en el campo de la calle Erillas.
El uniforme consistió en una camiseta y pantalón de color blanco y medias negras con vueltas blancas. Esas primeras camisetas llegaron desde Barcelona de parte del padre del jugador Ricardo Benavides.
El Rayo Vallecano vistió de blanco hasta la temporada 1949/50, cuando incorporó a su elástica la franja roja. Debido a problemas económicos, entablaron conversaciones con el Atlético de Madrid, con el que hizo un convenio de colaboración y cedió algunos jugadores a cambio de que en su equipación hicieran algún guiño al conjunto rojiblanco.
El convenio con el Atlético de Madrid solo duró un año, pero la directiva del Rayo, que había tomado la decisión de incluir en su camiseta una franja roja similar a la de River Plate, un equipo argentino con reconocido prestigio en Europa por los jugadores que participaban en sus partidos internacionales, mantuvo esa indumentaria.
El hermanamiento definitivo entre River Plate y Rayo Vallecano se produjo en 1953, con ocasión de una visita de los argentinos a Madrid para disputar un partido en el Santiago Bernabéu. Los dirigentes del equipo vallecano obsequiaron a los argentinos con una foto firmada de la plantilla y ellos respondieron regalando dos juegos de sus equipaciones compuestas por camisetas, pantalones, medias y botas.
Esa camiseta, con la franja roja cruzando de arriba a abajo, es la seña más identificativa del Rayo, un equipo asociado a un barrio, Vallecas, y sin el que su idiosincrasia no se entiende.
Oscar Trejo, Jesús Diego Cota, Oscar Valentín, Félix Barderas 'Felines' o José González De la Vieja 'Potele' son solo algunos de los protagonistas de 'Un equipo de barrio' (editorial Fuera de Ruta), un libro que repasa la centenaria historia del Rayo Vallecano, un club acostumbrado a los sinsabores, a las subidas y bajadas, pero que tiene un activo insustituible en su afición, que ejerce una función de cohesión social que va más allá del deporte.
El libro, con prólogo de Paco Jémez, repasa esa historia del club desde un plano deportivo pero también social, destacando el activismo de su afición y su papel como símbolo de resistencia ante el desarrollo del capitalismo que transforma los barrios y que en Vallecas sigue teniendo un poso de autenticidad. EFE
drl/og
Últimas Noticias
Irán insiste en la navegación "segura" por el estrecho de Ormuz para los "buques no hostiles"

Filipinas refuerza despliegue policial tras decretar el estado de emergencia energética
Registrado un incendio en el aeropuerto de Kuwait tras un ataque con drones
El gobierno kuwaití confirma un suceso que afectó un depósito de combustible en la terminal aérea, resultado de una agresión con artefactos aéreos no tripulados, mientras equipos de emergencia actúan para controlar la situación y evitar mayores daños
