Abogado francoespañol denuncia que su "secuestro" buscó amedrentar a oposición senegalesa

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Madrid, 15 abr (EFE).- El abogado francoespañol Juan Paulo Branco ratificó este lunes la querella con la que busca que los tribunales españoles investiguen su detención el pasado agosto en Mauritania, desde donde fue trasladado a Senegal y después deportado a Francia, un proceso que, considera, buscaba "amedrentar" a grupos opositores senegaleses.

Branco, que representaba al entonces principal opositor y ahora primer ministro Ousmane Sonko, acudió este lunes ante el juez español para ratificar la querella por un delito de secuestro con finalidad terrorista que interpuso contra el Jefe de la División de Investigaciones Criminales de la Policía de Dakar, Adramé Sarr.

Sarr es precisamente "miembro de los cuerpos policiales que habían sido denunciados por Juan Branco" ante la Corte Penal Internacional, según indicaba la querella que esta mañana desglosó el abogado en su declaración como testigo-víctima.

Branco relató durante su comparecencia cómo ocurrieron los hechos que denuncia y manifestó ante los medios su sospecha de que "las autoridades francesas" pudiesen haber jugado "un rol activo" en los mismos, al tiempo que lamentó que no le ofreciesen asistencia consular.

Sí que la recibió -prosiguió- de España, en cuya Justicia dijo confiar para investigar lo sucedido, porque, aunque "tiene muchos defectos", tiene la "cualidad" de que en este tipo de cuestiones "va en serio y no se deja fragilizar por consideraciones políticas".

Braco explicó que esos días se encontraba en Senegal para asistir a su cliente, el entonces principal opositor senegalés y ahora primer ministro, Ousmane Sonko, que fue detenido y encarcelado a finales de julio por diversos delitos, como llamamiento a la insurrección.

Tras dar una rueda de prensa, se marchó a Mauritania y el 6 de agosto, según detalla en su querella, en la que pide investigar qué otras personas no identificadas pudieron haber participado en los hechos, fue "secuestrado" y trasladado "contra su voluntad" a Senegal por la ciudad fronteriza de Rosso.

Fue "encapuchado, maniatado y maltratado en todo el tránsito", no tuvo acceso a comida ni a agua, no obtuvo información de lo que estaba ocurriendo ni le leyeron los derechos o se identificaron ante él, según explica en su querella y reiteró este lunes.

Relató que le subieron a un barco que atravesó el río hasta un "espacio vacío" con "gente no identificada".

Encapuchado -sospecha que para que no se le reconociera-, llegó a Saint-Louis, al norte de Senegal, donde cree que estaba previsto organizar su "transferencia a fuerzas policiales oficiales", pero como había "mucha gente" y "estaban preocupados de que hubiera una reacción de la población", le llevaron a las afueras, "en un lugar vacío, esperando que cayera la noche, para ahí transferirme".

Denunció que fuerzas policiales senegalesas le trasladaron a la capital, Dakar, donde pudo ver a sus abogados por primera vez y le encerraron en una sala con mucho detenidos, algunos -especificó- por razones políticas.

Finalmente, acabó compareciendo ante un juez, que le puso como "condición" de su libertad que no hablara de lo que acababa de pasar, y le trasladaron al aeropuerto para ser expulsado a Francia, según su relato.

Durante el tiempo que duró la detención y el traslado fronterizo, Branco estuvo en paradero desconocido, "escondiendo su secuestro e ilegal traslado transfronterizo a las autoridades consulares españolas de Mauritania y Senegal, quienes no tuvieron información sobre el paradero del ciudadano español", indica la querella.

Tras comparecer ante el juez, el abogado espera "saber la verdad" de lo que ocurrió y "establecer responsabilidades". EFE

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