El Gobierno taiwanés califica de “tragedia” la nueva ley de seguridad de Hong Kong

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Taipéi, 21 mar (EFE).- El Gobierno taiwanés aseguró este jueves que la nueva ley de seguridad de Hong Kong constituye una “tragedia”, así como el fin del concepto de “un país, dos sistemas” con el que la excolonia británica volvió a manos de China en 1997.

“La aprobación del artículo 23 (de la Ley Fundamental) en Hong Kong priva a su gente de su última esperanza de libertad y apertura. (El principio de) un país, dos sistemas es declarado muerto por la República Popular China”, manifestó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán a través de la red social X -antes Twitter-.

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Para el gobernante Partido Democrático Progresista (PDP) de Taiwán, cuyos líderes son vistos por Pekín como “independentistas”, la ratificación de la normativa supone la “destrucción de la libertad y la democracia” en Hong Kong, al tiempo que “pondrá en peligro a todas las organizaciones internacionales, empresas e individuos que operan” en la ciudad.

“El Partido Comunista chino (PCCh) ha ignorado la opinión pública internacional y los deseos del pueblo de Hong Kong y aprobó el artículo 23 de la Ley Fundamental, destruyendo el sistema legal y los derechos humanos que todavía quedaban en Hong Kong”, señaló el PDP en su cuenta oficial de Facebook.

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“Seguiremos apoyando al valiente pueblo de Hong Kong y trabajaremos con socios que apoyan la libertad, la democracia y el Estado de derecho para apoyar a Hong Kong, luchar contra el totalitarismo y proteger la democracia”, agregó la formación política.

La normativa es considerada por sus críticos el último paso de una amplia represión política desencadenada por las protestas prodemocráticas de Hong Kong en 2019, así como una nueva pérdida de autonomía del centro financiero regional frente a Pekín más de dos décadas antes de su plena integración en China, prevista para 2047.

En la nueva ley de Hong Kong, con categoría de región administrativa especial de China, figuran crímenes que pueden acarrear un máximo de cadena perpetua, entre ellos traición, insurrección y connivencia con fuerzas externas para dañar o debilitar infraestructuras públicas con el fin de poner en peligro la seguridad nacional.

La Unión Europea y países como Estados Unidos, Reino Unido y Japón también se han manifestado en una línea similar a la de Taiwán tras la luz verde a la ley dada el martes por el Parlamento hongkonés, sin representantes de la oposición prodemocrática desde 2020.

La legislación, que se ha aprobado de forma acelerada en tan solo 11 días, el plazo más corto en el que se ha tramitado un proyecto de ley en la ciudad, entrará en vigor este sábado, 23 de marzo, y busca cubrir algunas lagunas de la ley de Seguridad Nacional de Pekín de 2020, promulgada tras las multitudinarias protestas en Hong Kong.

En junio de 2019, la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, empleó el caso hongkonés como ejemplo para rechazar cualquier tipo de “reunificación” con el continente bajo el paraguas de “un país, dos sistemas”, señalando que “no es viable” para la democracia taiwanesa. EFE

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