Aliyev, un líder con vitola de victorioso

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Farid Gajramánov

Bakú, 7 feb (EFE).- El azerbaiyano Ilham Aliyev confirmó hoy su vitola de líder victorioso al conseguir su reelección como presidente del país más rico del Cáucaso para los próximos siete años con casi el 94 % de los votos.

El resultado no sorprendió a nadie: el triunfo de Aliyev se daba por descontado tras la victoria en la guerra de 2020 que permitió a Azerbaiyán recuperar parte de los territorios ocupados por Armenia y la operación del año pasado con la que se hizo con el control de todo Nagorno Karabaj, restaurando así la integridad territorial del país.

"Es el primer gobernante en la historia de Azerbaiyán que no pierde territorios, sino que, por el contrario, recupera los anteriormente perdidos", es el mantra que repiten los partidarios de Aliyev, en el poder desde hace 20 años, para alabar su gestión.

Comenzó su andadura en la vida pública en 1994, con 32 años, cuando su padre y a sazón presidente del país, Heidar Aliyev, lo nombró vicepresidente de la petrolera estatal SOCAR.

Aliyev padre, antiguo jefe del KGB de Azerbaiyán y exmiembro de la cúpula del Partido Comunista de la Unión Soviética, le asignó luego distintas responsabilidades para foguear al que ya todos en el país consideraban su heredero natural.

En agosto 2003, con su progenitor ya gravemente enfermo, Aliyev hijo asumió el cargo de primer ministro y dos meses después fue elegido presidente del país con el 79,46 % de los sufragios en unos comicios denunciados como fraudulentos por la oposición.

Sus inicios al frente de Estado fueron difíciles, ya que tuvo que lidiar con una oposición que consideraba que podría fácilmente deshacerse del inexperto mandatario, cuyo padre falleció en diciembre de ese año.

Sin embargo, el nuevo presidente logró mantener la cohesión de la élite gobernante y los cuerpos armados del país, lo que le permitió desarticular rápidamente las protestas opositoras postelectorales.

Aliyev tuvo que enfrentarse a otras dos amenazas: a la 'vieja guardia' de su padre, que los consideraba un líder nominal, y a los funcionarios de su generación que se presentaban como reformistas.

En vísperas de las elecciones parlamentarias de 2005 los líderes de los dos grupos fueron arrestados por intento de golpe de Estado, lo que permitió al partido de Aliyev conseguir la mayoría absoluta en el Legislativo.

Durante su gestión, el mandatario ha promovido la creación de una sistema de administración tecnocrática con personas formadas, generalmente, en el extranjero y de lealtad probada.

Pero una de su principales preocupaciones fue dotar al Ejército de Azerbaiyán del poderío necesario para recuperar Nagorno Karabaj y otros territorios ocupados por Armenia tras la caída de la URSS.

Para muchos, la restauración de la integridad territorial de país marcó definitivamente la salida de Aliyev de la alargada sombra de su padre.

El política exterior, Aliyev procura mantener un equilibrio entre los centros de fuerza regionales y mundiales, al tiempo que evita la integración política con estructuras europeas y euroatlánticas.

En el plano económico, el presidente de Azerbaiyán apuesta por la cooperación con Occidente: el 60 % de los intercambios comerciales del país son con la Unión Europea, que critica el sistema autoritario de Aliyev.

Según organizaciones de defensa de los derechos humanos, en el país se restringen las libertades políticas, las actividades de los medios independientes y en la prisiones hay decenas de presos políticos.

A Alíyev se le atribuye el mérito de haber acabado con las corrupción en la atención al público en las administraciones públicas, donde anteriormente los ciudadanos se veían obligados a pagar sobornos para acelerar sus trámites.

Al mismo tiempo, el propio presidente azerbaiyano ha sido acusado de corrupción por investigaciones periodísticas internacionales.

"Cuando fue elegido presidente yo no era pobre. Al asumir como presidente dejé los negocios y los traspasé a mi familia", respondió Aliyev a estas acusaciones.

Según el mandatario, de los negocios se encargan sus hijos. Mientras, su esposa, Mehriban, es desde 2017 vicepresidenta primera de Azerbaiyán.EFE

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