Río de Janeiro, 1 feb (EFE).- El Gobierno brasileño considera que en el primer año del nuevo mandato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva cayó a menos de la mitad el número de personas que pasan hambre en el país, pero que aún no será posible que Brasil vuelva a ser retirado del 'Mapa del Hambre' de la FAO.
La previsión es del ministro de Desarrollo Social, Wellington Dias, que, en una rueda de prensa virtual con corresponsales extranjeros en Río de Janeiro, afirmó que existen condiciones para volver a reducir a niveles mínimos el hambre en el país en 2026, último año del mandato del líder progresista.
"Calculo que en el primer año de Gobierno de Lula conseguimos garantizarle seguridad alimentaria a unas 20 millones de personas que estaban entre las 33 millones que pasaban hambre en el país en 2022", afirmó el ministro.
Dias admitió que los números definitivos solo se conocerán en abril pero que, aún con cálculos conservadores, puede adelantar que Brasil redujo a menos de la mitad el número de personas con hambre.
Los programas de lucha contra la pobreza y el hambre implantados por Lula en su primer mandato (2003-2006) permitieron que la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) retirara a Brasil del llamado 'Mapa del Hambre' en 2014, cuando se calculaba que solo el 0,7 % de la población tenía desnutrición crónica.
Pero la FAO volvió a colocar a Brasil en su mapa en 2022 tras constatar que cerca de 10,1 millones de personas pasaban hambre en el país, el equivalente al 4,7 % de la población.
Para volver a salir del listado negativo, Brasil necesita reducir a menos de 5,5 millones el número de personas con hambre (menos del 2,5 % de la población) por tres años seguidos, es decir que ello solo será posible en 2026 o 2027.
Un estudio más reciente, de finales de 2022 y que el Gobierno considera como más confiable, calcula en 33 millones los hambrientos en el mayor país latinoamericano.
"Lula creía que lo que había construido en Brasil era sólido y no podríamos dar un paso atrás, pero fue una decepción ver lo fácil con que todo fue destruido", afirmó Dias al referirse al desmonte de los programas sociales en el Gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022).
Agregó que desde que volvió a la Presidencia, en enero de 2023, el líder progresista se dedicó a reimplantar y mejorar todos los programas sociales.
"Fue un trabajo duro pero restituimos todo y un primer balance nos permite decir que en 2023 tuvimos una fuerte caída no solo del número de personas con hambre sino también de los pobres. Pero solo en abril sabremos los números definitivos", dijo.
Según Dias, tras haber reducido la pobreza en Brasil al 22 % de la población en 2014, ese porcentaje volvió a subir al 47 % en 2021 como consecuencia de una grave crisis económica y de los efectos de la pandemia de covid.
"También conseguimos números animadores sobre la reducción de la pobreza. Unas 700.000 familias consiguieron salir de la condición de pobreza en 2023. El 71 % de los 1,5 millones de nuevos empleos formales generados por el país el año pasado los obtuvieron personas que eran consideradas pobres", dijo. EFE
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