Abel Ruiz se queda en Portugal

Guardar

Lisboa, 31 ene (EFE).- El interés del Sevilla y el Betis por Abel Ruiz ha sido uno de los principales sobresaltos del mercado de invierno de la Liga Portugal y, a pesar de el interés del jugador internacional español por marcharse a LaLiga, el Braga no ha querido venderlo, dado su potencial goleador.

El delantero centro, que cumplió 24 años el 28 de enero, se proclamó campeón de la Copa de la Liga de Portugal el pasado sábado con el combinado luso y destaca por su olfato goleador, un talento que ya apuntaba maneras en sus años en La Masía y en las categorías inferiores de la selección española.

En paralelo, el Benfica continúa con su apuesta por el fútbol argentino, después de que en el mercado del pasado verano traspasara a Enzo Fernández al Chelsea por 121 millones de euros, la segunda venta más cara de 2023, según la FIFA.

Los argentinos Benjamín Rollheiser y Gianluca Prestianni han sido los fichajes más sonados de esta ventana de traspasos en Portugal, en la que su nuevo equipo, el Benfica, ha sido con diferencia el más activo.

Rollheiser ha llegado a Lisboa procedente del Estudiantes de La Plata en calidad de cedido con opción de compra obligatoria, en un movimiento que se aceleró con la marcha de Gonçalo Guedes al Villarreal.

El argentino podría ser la opción para suplir en el próximo curso las posibles salidas de Rafa y de su compatriota Ángel Di María.

En el caso de Prestianni, lleva entrenando con el club desde principios de enero, pero solo será anunciado este miércoles, día de su 18 cumpleaños. Procedente del Vélez Sarsfield, es una apuesta de futuro de las 'águilas'.

A los argentinos, el Benfica suma las adquisiciones del brasileño Marcos Leonardo y del español Álvaro Carreras, que refuerzan dos de sus sectores más débiles: el ataque y el flanco izquierdo de la defensa.

Con Marcos Leonardo busca dotar de más regularidad el puesto '9'; mientras que Carreras, cedido por el Manchester United, es su nueva apuesta para cubrir el lado izquierdo de la defensa que antes ocupaba Álex Grimaldo.

La opción original para sustituir a Grimaldo, el checo David Jurásek, se ha marchado cedido al Hoffenheim, al tiempo que los brasileños Lucas Veríssimo (Al Duhail catarí) y João Victor (Vasco da Gama) se han ido definitivamente, al igual que el portugués Chiquinho (Olympiacos).

Por su parte, los rivales directos del Benfica, el Sporting y el Oporto, se han mostrado algo más comedidos en el mercado de fichajes invernal.

Los 'leones' han logrado conservar figuras, como su estrella, el sueco Viktor Gyökeres, máximo goleador de la Liga portuguesa (15 goles) y el central luso Gonçalo Inácio -frecuentemente noticia en Portugal por el supuesto interés del Real Madrid-, que seguirán al menos hasta el final de temporada.

Ambos tendrán dos nuevos compañeros, el joven central brasileño Rafael Pontelo, adquirido al Leixões, de la segunda división, y el francés Koindredi, ex del Valencia y fichado al Estoril.

Respecto al cuarto en la clasificación general, el Braga ha fichado al italiano Cher Ndour, canterano del Benfica y que ahora representará al equipo del norte de Portugal tras haber sido cedido por el PSG de Luis Enrique.

Portugal está atrayendo talento extranjero, pero también ha exportado jugadores en este mercado invernal.

El Olympiacos del técnico portugués Carlos Carvalhal, exentrenador del Celta de Vigo, ha recurrido a su país natal para reforzar su equipo actual.

Del Oporto se ha llevado al delantero valenciano Fran Navarro y al central luso David Carmo, como cedidos. Navarro fue una de las principales adquisiciones de los 'dragones' al principio de la campaña, pero apenas ha sido utilizado. Su comienzo en Atenas ha sido exitoso, con tres goles en siete partidos.

Además de Chiquinho, el Olympiacos ha recibido a André Horta, cedido por el Braga, al tiempo que ha enviado al internacional griego Marious Vrousai al luso Rio Ave, que puede volver a inscribir jugadores tras un periodo de sanción de la FIFA. EFE

mc-ssa/apa