Macron critica a las centrales de compra de la distribución instaladas fuera de Francia

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Stockholm (Sweden), 30/01/2024.- French President
Stockholm (Sweden), 30/01/2024.- French President Emmanuel Macron holds a press conference with Sweden's prime minister after deliberations at Rosenbad in Stockholm, Sweden, 30 January 2024. French President Emmanuel Macron and his wife Brigitte Macron are on a two-day state visit to Sweden. (Francia, Suecia, Estocolmo) EFE/EPA/CLAUDIO BRESCIANI SWEDEN OUT

París, 30 ene (EFE).- El presidente de Francia, Emmanuel Macron, cargó este martes contra las centrales de compra de los grupos de distribución que se han implantado fuera de Francia, en países vecinos como España, en su opinión para "puentear" la legislación de su país, que protege los precios de sus agricultores.

Macron, que comparecía ante la prensa al término de una visita a Suecia, insistió en que "es muy fácil echar las culpas a Europa" por las "dificultades" por las que atraviesan algunos sectores de la agricultura cuando la Política Agraria Común (PAC) les garantiza unos ingresos, pero al mismo tiempo pidió "un debate europeo" sobre cuestiones como las centrales de compras.

"Algunos grandes distribuidores han organizado con grandes centrales de compra el puenteo de la legislación francesa", denunció sin citar casos concretos.

Se refería a la llamada 'ley Egalim' que impone a los industriales y a los grupos de distribución al negociar con los agricultores unos precios que como mínimo cubran sus costes de producción.

Según el presidente francés y su ministro de Agricultura, Marc Fesneau, los grupos de distribución utilizan las centrales de compras que han creado en otros países, en particular en España, Bélgica o Países Bajos, para no tener que cumplir las reglas de precios de la 'ley Egalim' y comprar productos agrícolas en países vecinos, más baratos.

El grupo francés Leclerc constituyó en 2016 la central de compras Euirelec Trading con su socio alemán Rewe. Système U también tiene una central de compras en Países Bajos con otras empresas del sector neerlandesas y alemanas.

Carrefour, por su parte, ha agrupado desde 2023 sus filiales en Francia, España, Italia, Bélgica, Rumanía y Polonia en la central de compras Eureca, con sede en España.

Ante la presión de los agricultores franceses, que tienen bloqueadas decenas de autopistas y carreteras por todo el país, sobre todo con un "asedio" a París, con cortes en ocho autopistas de acceso a la capital, Macron ha organizado un encuentro el jueves durante el Consejo Europeo extraordinario con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

De cara a esa reunión, el presidente francés dijo que tiene intención de abordar algunas de las reivindicaciones de los agricultores, en especial las importaciones sin aranceles de productos agrícolas ucranianos, en especial el pollo y los cereales, que a su parecer "desestabilizan el mercado europeo".

También pedirá a Von der Leyen "flexibilidad" en las reglas de la PAC que imponen el barbecho para el 4 % de las tierras y el fin de la negociación con Mercosur sobre el acuerdo de libre comercio, porque considera que en su formulación actual no es compatible con las reglas sanitarias o medioambientales que se exigen a los agricultores franceses.

Subrayó que para el acuerdo con Mercosur "queremos claridad", lo que significa que "pedimos que el acuerdo tal y como está no se firme".

Según sus palabras, se trata de "mantener en Europa una política coherente" con su objetivo de "soberanía alimentaria".

Macron puntualizó que su rechazo al acuerdo con Mercosur no equivale a rechazar todos los acuerdos de libre comercio, y así precisó que los establecidos con Nueva Zelanda y Chile establecen "cláusulas espejo" por las que se exige a los productos importados que cumplan las mismas reglas climáticas, medioambientales y sanitarias que se exigen a la producción en la UE.

La conferencia de prensa del jefe del Estado francés en Estocolmo junto al primer ministro sueco, Ulf Kristersson, se produjo casi simultáneamente al discurso en París del primer ministro francés, Gabriel Attal, sobre política general, que marca las prioridades para su mandato, iniciado el pasado día 11 con su nombramiento.

Attal se refirió indirectamente a las protestas que se viven en las autopistas y carreteras del país, al señalar que "yay y debe haber una excepción agrícola francesa". EFE

ac/jla

(foto) (vídeo)

París, 30 ene (EFE).- Los agricultores mantienen esta mañana bloqueos en ocho autopistas de acceso a París y varios cientos se dirigen con sus tractores hacia el mercado de abastos de la capital a unas horas de una intervención del primer ministro, Gabriel Attal, en la que se esperan nuevas medidas de ayuda al sector.

"La determinación es total", ha asegurado Arnaud Rousseau, presidente del principal y potente sindicato agrícola FNSEA, que ayer por la tarde fue recibido por Attal, y que ha indicado que siguen negociando con el Gobierno.

En una entrevista en la emisora Europe 1, Rousseau ha señalado que tiene que haber "un cambio de rumbo" del Ejecutivo y "medidas de urgencia simbólicas". Ha explicado que la impresión que le dio el primer ministro ayer es que tenía voluntad de ir "más lejos en todos los temas".

Desde primera hora de la tarde del lunes, varios cientos de tractores mantienen cortada la circulación en las autopistas A1, A4, A5, A6, A13, A15 y A16 a varias decenas de kilómetros de París.

Además, un cortejo de tractores que salió de la ciudad de Agen (sur) el lunes y al que se han sumado otros tractores por el camino ha hecho noche en Limoges y ha reanudado la marcha a las 5.00 locales esta mañana en dirección de la capital.

Ese convoy ha sorteado las tentativas de los gendarmes para interrumpir su recorrido, ya que su objetivo declarado es cerrar los accesos del mercado de abastos de Rungis, el mayor de Europa, a una quincena de kilómetros de París.

El ministro del Interior, Gérald Darmanin, que ha movilizado a 15.000 agentes ante estas protestas, viene advirtiendo desde el fin de semana que no lo permitirá, como tampoco permitirá el bloqueo de los aeropuertos de Orly y Charles de Gaulle, ni la llegada de los tractores a la ciudad.

Darmanin ha pedido a las fuerzas del orden, sin embargo, que no intervengan en los bloqueos del llamado 'asedio' a París ni en el resto del país -donde hay varias decenas- salvo si hay amenazas para los bienes o para las personas.

Attal, que fue nombrado en su cargo el pasado día 11, va a pronunciar a partir de las 15.00 locales (14.00 GMT) un discurso de política general ante la Asamblea Nacional en el que ha decidido que no se va a someter al voto de los diputados, y que le ofrece la oportunidad de presentar los anuncios al sector agrícola que ha prometido el ministro del ramo, Marc Fesneau.

Después de un primer tren de medidas el pasado viernes, que no consiguieron el fin de las protestas, los agricultores reclaman un cambio en la situación de competencia que dicen sufrir con los productos importados de otros países, incluidos los de la Unión Europea, como España e Italia, de donde llegan muchas frutas y hortalizas.

También un cumplimiento estricto de la llamada 'ley Egalim' que teóricamente garantiza que los industriales y los grupos de distribución deben pagarles sus productos a un precio superior al de sus costos de producción.

Más allá de la simplificación de reglas y de la burocracia anticipada por Attal, exigen una modificación de la política europea para poner fin al barbecho obligatorio, limitar las entradas de productos de Ucrania y poner fin a los acuerdos de libre comercio con otros bloques económicos.

Estos últimas cuestiones serán abordadas por Emmanuel Macron en un encuentro programado durante la cumbre europea extraordinaria del jueves en Bruselas con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

El presidente francés quiere también que Bruselas renuncie a continuar las negociaciones con Mercosur sobre un acuerdo que lleva bloqueando desde que se firmó hace cuatro años y al que se opone frontalmente.