La Fiscalía alemana acusa a exdiputados miembros del CdE de recibir sobornos de Azerbaiyán

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Berlín, 29 ene (EFE).- La fiscalía de Múnich (sur de Alemania) anunció hoy que ha acusado a dos exdiputados alemanes, antiguos miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (CdE), de haber recibido y pagado sobornos para influenciar decisiones a favor de Azerbaiyán.

Desde su adhesión al CdE en 2001 Azerbaiyán ha tratado en repetidas ocasiones de influenciar las votaciones de la Asamblea Parlamentaria -que sirve como órgano consultivo y elabora recomendaciones para el Consejo- a través del pago de sobornos y la entrega de regalos, señaló la fiscalía en un comunicado.

Uno de los acusados es Eduard L. -Eduard Lintner, según los medios alemanes-, diputado de la conservadora Unión Socialcristiana (CSU) en el Bundestag entre 1976 y 2009 y miembro de la Asamblea Parlamentaria del Consejo hasta 2019.

Según la investigación de la fiscalía, una empresa estatal de Azerbaiyán firmó acuerdos con dos empresas de Lintner, que recibían pagos mensuales por supuestos servicios prestados y que le reportaron sumas de varios millones de euros hasta 2016.

A cambio de estos sobornos, el sospechoso captó presuntamente a la diputada democristiana Karin Strenz, fallecida en 2021, que a cambio de un pago de 149.000 euros votó a favor de Bakú en los años 2015 y 2016.

Otro acusado, al que la fiscalía identifica tan sólo como 'F.' es, según los medios alemanes, Axel Fischer, diputado democristiano del Bundestag entre 1998 y 2021 y entre 2019 y 2018 jefe del grupo parlamentario del Partido Popular Europeo en las reuniones de la Asamblea Parlamentaria del Consejo.

'F.' aceptó presuntamente favorecer los intereses de Azerbaiyán a cambio de pagos en metálico, a través de actividades como discursos positivos sobre el país a orillas del mar Caspio, votos favorables a sus intereses y la filtración de documentos confidenciales, recibiendo 21.800 euros tan solo en 2016.

Junto con los cargos contra 'L.' y 'F.', la fiscalía ha acusado además a otros dos individuos, sobre los que el comunicado no entró en detalles, de haber facilitado los sobornos.

Como parte de la investigación, en Alemania se registraron una veintena de inmuebles, entre ellos oficinas de diputados del Bundestag, y se incautaron documentos y dispositivos electrónicos, mientras que se emitieron 15 peticiones de investigación europeas e internacionales a países como Chipre, Lichtenstein o Turquía, entre otros.

"La noticia de hoy deja patente que Alemania debe blindarse mejor contra el peligro de la influencia por estados autocráticos a través de corrupción estratégica", comentó la presidenta de la rama alemana de Transparencia Internacional (TI), Alexandra Herzog, en un comunicado.

Herzog pidió además cerrar los vacíos legales existentes en el ámbito de la corrupción de diputados, así como incrementar los recursos de los que disponen los órganos investigadores y reforzar la cooperación transnacional en este ámbito. EFE

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