Japón destinará 32 millones de dólares en ayuda de emergencia para el terremoto de Noto

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Tokio, 9 ene (EFE).- El Gobierno japonés destinará más de 4.700 millones de yenes (cerca de 32 millones de dólares) de sus fondos de reserva para enviar ayuda humanitaria a la península de Noto, azotada por un terremoto de magnitud 7,6 el pasado 1 de enero.

Durante una reunión ministerial este martes, el Ejecutivo del primer ministro Fumio Kishida aprobó esta ayuda especial, que se utilizará para cubrir los gastos en productos de primera necesidad, incluida comida, agua y combustible, a las zonas más afectadas por el seísmo, que ha dejado ya 180 muertos y más de un centenar de desaparecidos.

El Gobierno nipón habría comenzado también a trazar los planes a medio y largo plazo para las tareas de reconstrucción, que incluirán también el envío de paquetes de ayuda para que las víctimas del desastre puedan a comenzar a reconstruir sus vidas, detalló la cadena estatal NHK.

El terremoto ha dejado ya 180 muertos contabilizados en la prefectura de Ishikawa, la más castigada, la mayoría de ellas en las damnificadas ciudades de Wajima (81) y Suzu (71), y al menos 565 personas han resultado heridas de gravedad.

Las autoridades meteorológicas estiman que la actividad sísmica podría prolongarse al menos un mes en la zona y están pidiendo precaución tanto por esto como ante el temporal de lluvia y nieve que podría causar deslizamientos de tierra y avalanchas adicionales, o propiciar el derrumbe de edificios y viviendas ya inestables.

Unas 28.000 personas continuaban desplazadas el lunes y miles de hogares seguían experimentando cortes de luz mientras el termómetro marca temperaturas bajo cero en áreas seriamente afectadas, por lo que se está pidiendo precaución también ante posibles hipotermias.

Los equipos de rescate continuaban hoy las labores de búsqueda en estas condiciones meteorológicas adversas de los desaparecidos, que según el último recuento oficial de las autoridades prefecturales ascendía a 120 personas.

Tokio, 9 ene (EFE).- Las autoridades japonesas pidieron hoy extremar la precaución por el temporal de lluvia y nieve en las zonas afectadas por el terremoto de Año Nuevo en Japón que ha dejado al menos 180 muertos, según el último recuento oficial de hoy.

La actividad sísmica continúa en la denominada península de Noto y sus alrededores aproximadamente una semana después del fuerte seísmo de magnitud 7,6 y de nivel máximo en la escala sísmica japonesa, donde hasta la mañana de este martes se habían producido 1.248 terremotos de intensidad medible, informó la cadena pública NHK.

El terremoto ha dejado ya 180 muertos contabilizados en la prefectura de Ishikawa, la más castigada, la mayoría de ellas en las damnificadas ciudades de Wajima (81) y Suzu (71), y al menos 565 personas han resultado heridas de gravedad.

Las autoridades meteorológicas estiman que la actividad podría prolongarse durante al menos un mes y están pidiendo precaución tanto por este hecho como ante el temporal de lluvia y nieves que podría causar deslizamientos de tierra y avalanchas en zonas, o propiciar el derrumbe de edificios y viviendas ya inestables.

Unas 28.000 personas continuaban desplazadas el lunes y miles de hogares seguían experimentando cortes de luz mientras el termómetro marca temperaturas bajo cero en áreas seriamente afectadas, por lo que se está pidiendo precaución también ante posibles hipotermias.

Los equipos de rescate continuaban hoy las labores de búsqueda en estas condiciones meteorológicas adversas de los desaparecidos, que según el último recuento oficial de las autoridades prefecturales ascendía a 120 personas.

La cifra de desaparecidos viene variando enormemente, dadas las dificultades para los recuentos ante el difícil acceso y aislamiento de ciertas áreas por los cortes de carreteras dañadas y con obstáculos por el fuerte temblor y sus réplicas.

Unos 6.100 efectivos de las fuerzas armadas japonesas se han unido a los equipos de rescatistas locales y enviados desde otras provincias para participar en las labores de rescate y también de abastecimiento, que están resultado complicadas e insuficientes en algunas áreas, según los testimonios de los afectados.

Tokio, 9 ene (EFE).- Los daños en carreteras y vías de acceso tras el fuerte terremoto de principios de año en Japón y el temporal de lluvias y nieve que afecta a la zona están dificultando el transporte de suministros, que están teniendo que ser entregados mediante drones y personal de rescate a pie.

Un dron realizó el lunes un primer vuelo de tres kilómetros desde el centro de la ciudad de Wajima, una de las localidades más castigadas por el sismo junto a Suzu, ambas en la prefectura de Ishikawa, hasta el aislado distrito de Kusu de la ciudad, donde hay más de 700 personas afectadas, recogió hoy la cadena pública NHK.

El aparato, cedido por la Asociación para el Desarrollo Industrial UAS de Japón (JUDA, por sus siglas en inglés), voló durante unos diez minutos hasta una escuela primaria que funciona como centro de evacuación para entregar una caja con medicinas a tres desplazados con enfermedades crónicas que tuvieron que desalojar sus viviendas.

La actividad sísmica persiste en la península de Noto y alrededores, donde hasta este martes se habían producido más de 1.200 terremotos de intensidad medible desde el gran sismo de Año Nuevo, y podría prolongarse hasta un mes.

Los temblores han provocado el levantamiento de carreteras y deslizamientos y avalanchas que han causado la caída de obstáculos en las vías de tránsito.

Esto, junto al temporal de lluvia y nieve que está afectando a la zona estos días, obstaculizan y ralentizan tanto las labores de rescate como la entrega de suministros.

Los efectivos de los equipos de salvamento, en los que participan más de 6.000 miembros de las fuerzas armadas, están desplazándose a las localidades aisladas en helicóptero y barco, pero también a pie, a la vez que trabajan por acelerar la restauración de los caminos.

A su vez, JUDA, constituida por organizaciones cuya actividad está relacionada con los drones, espera "poder seguir brindando apoyo" en el abastecimiento y la búsqueda de víctimas del terremoto, que deja ya 180 muertos, al menos 565 heridos de gravedad, 120 desaparecidos y unos 28.000 desplazados, según los últimos recuentos oficiales.