La complicada sucesión de la monarquía de Tailandia

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Noel Caballero

Bangkok, 14 dic (EFE).- La incógnita sobre el estado de salud de la princesa Bajrakitiyabha, que cumple este jueves un año hospitalizada, pone en relieve la complicada sucesión de la monarquía de Tailandia, que registra una creciente impopularidad desde la ascensión al trono en 2016 del rey Vajiralongkorn, de 71 años.

El aniversario del ingreso hospitalario coincide con las especulaciones en torno a la inusual visita a Tailandia del tercer hijo del monarca, Vacharaesorn Vivacharawongse, quien lleva décadas viviendo en Estados Unidos tras ser repudiado por su padre cuando era adolescente, junto a tres de sus hermanos.

Bajrakitiyabha, de 45 años y primogénita del actual monarca -aunque segunda en la línea de sucesión-, sufrió el 14 de diciembre de 2022 de manera repentina problemas cardíacos que derivaron en su hospitalización.

Desde el último comunicado publicado el 7 de enero, en el que se dijo que la princesa perdió súbitamente el conocimiento afectada por una bacteria microplasma que provocó la "inflamación del corazón" y una "alteración grave del ritmo cardíaco", el mutismo ha sido total.

Aunque la princesa no ostentaba de manera oficial el título de heredera, desde la ascensión al trono de su padre en octubre de 2016 y tras el fallecimiento del reverenciado rey Bhumibol, tomó un papel más prominente en las ceremonias y actos de la familia real lo que se interpretó como un guiño hacia la posible sucesión.

Bajrakitiyabha tenía una imagen de mujer moderna y preparada, lo que se consideró que podría ayudar a recuperar parte de la popularidad perdida de la monarquía tras el deceso de su abuelo, quien reinó durante 70 años.

Además, a diferencia del resto de sus seis hermanos, era la única cuya madre -la princesa Soamsawali, prima hermana del actual monarca, de quien el rey se divorció en 1991- era miembro de una monarquía antes de casarse con Vajiralonkorn.

Después de esta relación, el actual monarca se casó y divorció en dos ocasiones con dos mujeres sin relación con la monarquía: Sujarinee Vivacharawongse, entre 1994 y 1996, y Srirasmi Suwadee, entre 2001 y 2014.

Mientras que en 2019 contrajo nupcias con la reina Suthida, de 44 años y antigua azafata de vuelo, y después nombró concubina real a una guardaespaldas, conocida como Koi, de 37 años.

El príncipe Dipangkorn, de 18 años e hijo más joven del monarca, se sitúa como el primero en la línea de sucesión, si bien este vive la mayor parte del año en Alemania.

Dipangkorn, quien se siente más cómodo utilizando el idioma germánico y es prácticamente un desconocido en Tailandia, está considerado por círculos cercanos a la monarquía como incapaz de gobernar debido a que, según diferentes fuentes, es autista, un trastorno que nunca ha sido admitido por la casa real.

Por su parte, la princesa Sirivannavari, única hija que reside en Tailandia del segundo matrimonio, muestra un mayor interés por la alta costura -posee su propia marca de ropa- y la vida de lujo que por los compromisos oficiales.

Sirivannavari tiene otros cuatro hermanos, todos nacidos durante una relación extramatimonial, pero todos ellos viven en Estados Unidos, a donde su padre los desterró junto a su madre al divorciarse de esta.

Vacharaesorn, de 42 años y quien ya viajó al país en agosto desatando las especulaciones sobre la sucesión, regresó a Bangkok a principios de diciembre y desde entonces ha participado en varios actos, incluidas ceremonias budistas en honor de su difunto abuelo.

A pesar de que durante la visita estuvo acompañado por escolta oficial, el viaje que le ha llevado a varias provincias del país ha sido catalogado como privado.

No está claro si Vacharaesorn y sus hermanos varones, quienes no aparecen en las actuales fotografías publicadas en la página web de la casa real, aún conservan el estatus real otorgado cuando eran niños y como nietos del fallecido monarca Bhumibol.

Una remota posibilidad es que la Corona fuera asumida por alguna de las hermanas del rey, pero la princesa Sirindhorn, de 68 años, tampoco tiene hijos y Chulabhorn, de 66, tiene un estado de salud frágil, mientras las dos hijas de esta última tampoco mantienen un alto perfil.

Por su parte, la princesa Ubolratana, de 72 años, perdió sus títulos nobiliarios entre 1972 y 1998 al casarse con un estadounidense.

Otra posible vía para la sucesión es la elección de un nuevo linaje o familiar indirecto, un procedimiento ya utilizado en Tailandia en 1935 cuando abdicó el rey Prajadhipok, quien no dejó descendencia. EFE

bkk/raa/cg

(Recursos de archivo en www.lafototeca.com. Código 12872002, 11262176 y otros)