"Descolonizar el feminismo" para representar a todas las mujeres

Guardar

Macarena Soto

Madrid, 27 oct. "Descolonizar el feminismo" es el objetivo de la escritora e investigadora dominicana Yuderkis Espinosa quien, junto otras colegas investigadoras, no busca generar "otra corriente" dentro del feminismo sino "hacer de él otra cosa distinta a lo que es".

Espinosa participó esta semana en Madrid en las jornadas "Debate público, disputas y lucha social" dentro de la programación de la Universidad Nacional de Educación a Distancia española (UNED) en su 50 aniversario.

En una entrevista con EFE, explicó el "desafío" que ha supuesto comenzar esta andadura hacia la descolonización del movimiento feminista "hace veinte años ya" y recuerda que el feminismo siempre "ha sido blanco y burgués" y ha estado formado por "mujeres letradas europeas desde lugares privilegiados".

Espinosa alude así al feminismo "eurocentrista" que llega a regiones como América Latina, África o Asia desde "Europa, Estados Unidos o Inglaterra".

"Increíblemente, en nuestros países, que tienen una herida colonial, las mujeres europeas blanco mestizas son las que inician el feminismo", apunta.

Para Espinosa, ese feminismo "sigue siendo una propuesta con aspiraciones burguesas" y la propuesta descolonizadora conlleva una "mirada de liberación basada en la idea de igualdad y libertad".

"Va a tomar un tiempo pero aquí estamos, dando la lucha, para ver si es posible descolonizarlo, igual no es posible, pero para nosotras es muy importante hacer una disputa epistémica", cuenta.

LOGRAR UN FEMINISMO MÁS INCLUYENTE

La pensadora dominicana, directora del Instituto Caribeño de Pensamiento e Investigación Descolonial, insiste en que el pensamiento descolonial "apuesta" por hacer "una crítica dentro del feminismo" e ir "a las bases conceptuales y de estrategia para analizarlas" y proponer otro modelo.

"Decimos que la lucha de género no solo no basta, sino que es cómplice con modelos de producción de poder y dominación a nivel mundial", apunta.

Por ello, "el feminismo prácticamente tiene que reinventarse": "hay que revisar todo lo que se ha producido dentro del feminismo y también sus apuestas políticas, pensar la teoría para pensar la practica".

En esa línea, quiere incorporar al feminismo hegemónico aspectos propios del antirracismo y celebra que las nuevas generaciones estén empujando en esa dirección.

"Las críticas y los aportes teóricos han repercutido en los movimientos sociales, eso es innegable, cuando yo llegué esto no existía, me costó mucho entender que yo no era solo una mujer sino muchas más cosas y que el tipo de racismo que yo sufría no se podía interpretar en clave de género", comparte.

Y es que para ella, "acabar esa prepotencia de tener la verdad es un gran desafío del gran feminismo".

UN FEMINISMO PARA CAMBIAR EL MUNDO

A su juicio, la mayoría de las mujeres del mundo comprenden que el feminismo es "el movimiento de los derechos de las mujeres" aunque puede que no todas ellas se sientan parte de él.

"Una feminista, piensan, es una señora educada con determinada manera de vestirse, comportarse, que viene en un auto, que si se acerca a la comunidad va a venir como la patrona a decirle a las demás cómo tienen que hacer las cosas", opina.

En ese línea, las que no proceden de esas clases sociales más acomodadas van "acumulando una serie de dolores" que no "cura el feminismo" hegemónico.

"Es una apuesta critica para mejorar lo que hay. Si ayuda a que crezcan movimientos críticos dentro y fuera del feminismo me parece interesante", dice. EFE

msh/ajs/vh

(foto)