Bamako, 6 ago. La junta militar de Malí y los movimientos armados tuareg, firmantes del acuerdo de Argel del 2015, acordaron integrar a 26.000 de los combatientes que luchan en estos grupos en las filas de las fuerzas gubernamentales malienses.
Esta decisión fue anunciada ayer después de una reunión en Bamako de representantes del Gobierno y de estos grupos armados activos en el norte de Mali, como la Coordinadora de Movimientos del Azawad (CMA, independentista) y las milicias unionistas del Gatia.
Los participantes en esa cita, que duró cinco días, decidieron integrar a estos combatientes en las instituciones militares y de seguridad estatales en dos etapas antes del 2024 y de acuerdo con las cuotas que corresponden a cada uno de estos grupos rebeldes.
Asimismo, acordaron el establecimiento de una comisión especializada para integrar a los altos responsables civiles y militares de estos movimientos en diferentes esferas de las administraciones del Estado.
Los llamados "Acuerdos de Argel" fueron rubricados en la capital argelina en mayo del 2015 y supusieron la firma de la paz entre el Gobierno de Bamako y los insurgentes armados tuareg, que controlan extensas zonas en el norte del país.
A pesar del acuerdo de paz, la CMA sigue siendo la principal autoridad de facto en amplias zonas del Azawad (norte de Mali) y proporciona servicios básicos en los territorios que controla, sobre todo en la región de Kidal.
Los rebeldes tuareg condicionan la vuelta del Ejército maliense al Azawad con la formación de las tropas que operarán en el norte con una mayoría de población local en cuanto a sus efectivos y comandancia.
La decisión de integrar a los combatientes rebeldes en las fuerzas gubernamentales malienses se produce en medio del ascenso de los grupos yihadistas después de la retirada de fuerzas extranjeras que operaban en el país, como la antiterrorista francesa Berkhane. EFE
id-ms/amg
Últimas Noticias
El oro se acerca a los 4.900 dólares ante la incertidumbre global desatada por Trump
El metal precioso alcanza un máximo histórico intradía de 4.888,13 dólares la onza, impulsado por el temor a un conflicto comercial transatlántico, la debilidad del dólar y la búsqueda global de activos seguros entre los inversores

Adif levanta el límite de velocidad en un tramo de la línea Madrid-Barcelona y la deja en cuatro a 230 km
Después de una inspección en la vía entre Madrid y Calatayud, la compañía ferroviaria informa que ya no habrá restricción de circulación excepto en ubicaciones específicas, donde permanece el tope en 230 km/h, restableciéndose los 300 km/h en el resto del recorrido
