El juez progresista de la Corte Suprema de Estados Unidos Stephen Breyer, de 83 años, prevé dejar el cargo al final del mandato actual, es decir a finales de junio, informaron este miércoles varios medios de comunicación estadounidenses.
El magistrado, que lleva casi 28 años en la poderosa institución, anunciará su decisión a la Casa Blanca en breve, según fuentes anónimas citadas por las cadenas NBC y CNN y la radio NPR.
Su jubilación permitirá al presidente Joe Biden elegir a un sucesor y asegurarse de que el Senado lo confirme antes de las elecciones de medio mandato previstas en noviembre, en las que los demócratas podrían perder el control de la cámara alta. Actualmente el tribunal está integrado por seis jueces conservadores y tres progresistas.
El presidente demócrata prometió que, si tuviera la ocasión, nombraría a una mujer negra para la Corte Suprema. El nombre de la magistrada Ketanji Brown Jackson, de la corte federal de apelaciones de Washington, es uno de los que más suena para el cargo.
Los nombramientos para la Corte Suprema, que arbitra la mayoría de los principales temas sociales en Estados Unidos, han sido objeto de batallas políticas desde hace unos años.
Durante su mandato, el republicano Donald Trump hizo entrar a tres jueces, de un total de nueve, lo que ancló firmemente a la institución en el conservadurismo. Su influencia se ha notado desde septiembre, con un fuerte giro a la derecha.
El templo de la ley ha invalidado la vacunación obligatoria en las grandes empresas decretada por Biden y parece encaminada a reconsiderar el derecho al aborto y ampliar el derecho a llevar armas.
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