
La Paz, 28 jun (EFE).- El presidente boliviano, Luis Arce, pidió este lunes a la Policía Boliviana el respeto a la Constitución y los símbolos patrios y que trabaje para recuperar la confianza de la población tras la crisis política y social de 2019, que el Gobierno considera que fue un "golpe de Estado" que dañó a la institución.
Durante el acto de los 195 años de aniversario de la Policía Boliviana en La Paz, el mandatario lamentó que esa institución haya sido utilizada "para perseguir, criminalizar y atentar contra la vida del pueblo", en tanto estuvo al frente del país el Gobierno interino de la expresidenta Jeanine Áñez al que llamó "de facto".
RECUPERACIÓN DE CONFIANZA
El jefe de Estado consideró que "la confianza del pueblo en las fuerzas del orden fue destruida" y resultó afectada por "la participación de algunos efectivos policiales" en el "motín policial" que precedió a la renuncia del expresidente Evo Morales.
Justamente por esos sucesos está abierta una investigación por terrorismo, sedición y conspiración contra exjefes policiales y militares, además de la exmandataria interina Áñez y dos de sus exministros detenidos hace más de tres meses por ese caso.
"Ese es el daño que ocasionó el motín policial: la ruptura del orden constitucional y la instrumentalización política de la Policía (...) que los enfrentó con el pueblo y que buscaba que nieguen y sientan vergüenza de sus propias raíces", señaló Arce.
Las críticas del oficialismo del país hacia la Policía durante la crisis de 2019 han estado relacionadas en el rol que tuvieron durante las llamadas masacres de Sacaba y Senkata en las que murieron alrededor de una veintena de civiles, por lo que es necesario "restablecer la confianza", apuntó el mandatario.
NO DELIBERACIÓN POLICIAL
Durante su discurso, Arce recordó a los policías congregados que según la Constitución del país la Policía "no delibera, ni participa en acción política partidaria" y que la institución debe "fidelidad al Gobierno constitucional, democrática y legalmente constituido".
Justamente, el jefe de Estado hizo alusión a un episodio en el que algunos jefes policiales fueron partícipes en 2019 en varios hechos en los que se quemó o se retiró de los uniformes la bandera Wiphala, que representa a las naciones indígenas andinas y es un símbolo patrio.
Arce exhortó a que los policías lleven la bandera nacional y la Wiphala "con el mismo orgullo que su uniforme" y que la Policía "nunca más debe cortar, quemar o pisar un símbolo patrio" tal como sucedió en aquel momento.
"Nunca olviden que la historia nos demanda estar al lado del pueblo humilde y trabajador de donde provenimos y al cual pertenecemos", concluyó Arce.
En la misma línea, el comandante de la Policía, Jhonny Aguilera, "exhortó" en su discurso a sus camaradas a cumplir los roles y el respeto de la Constitución.
En el acto del aniversario policial se hizo referencia a las características nuevas de la Policía orientadas su especialización e institucionalización y de cumplimiento de tareas como la seguridad y de compromiso en el trabajo preventivo de feminicidios e infanticidios, entre otras labores.
La entidad está expectante a la aprobación en el Parlamento de la Ley de Ascensos propuesta por el Ejecutivo nacional con miras a la institucionalización de la Policía, aunque desde la oposición se ha advertido de una supuesta intención de control político al incorporar al ministro de Gobierno (Interior) en la estructura jerárquica.
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