MADRID, 23 mar (Reuters) - Un helicóptero sobrevolaba una montaña nevada en la región española de Cataluña e izaba a un escalador herido para ponerlo a salvo, en unas imágenes compartidas por el equipo de rescate a última hora del lunes, en un contexto de aumento de los accidentes de senderismo.
La brigada de rescate de montaña de Cataluña registró en el último año un aumento del 16% en las llamadas de auxilio a excursionistas, mientras que en Madrid la cifra se disparó un 27%. Los servicios de rescate vincularon el aumento a los montañeros sin experiencia que acuden al monte para escapar de las restricciones por coronavirus.
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En la última operación de rescate, que tuvo lugar el lunes, un hombre de 48 años se había caído y lesionado el pie mientras intentaba hacer cumbre en el pico Comabona, de 2.500 metros, en los Pirineos españoles.
"Yo lo llamo el síndrome del pájaro enjaulado", dijo Mamel Jiménez, un guía de Madrid que ha observado un brusco aumento del número de personas que se dirigen a la sierra de Guadarrama, a las afueras de la ciudad.
Para frenar la espiral de la pandemia, la pasada primavera España impuso un confinamiento de los más estrictos a nivel mundial, llegando a prohibir cualquier pequeño paseo al aire libre.
Con la relajación de las restricciones en mayo aumentaron inmediatamente las visitas a los parques nacionales y a los espacios verdes, según Íñigo Ayllón, de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME).
"Se produjo un efecto rebote. Después de estar encerrados, la gente quería ampliar horizontes y recuperar esa sensación de libertad". (Información de Nathan Allen; traducido por Flora Gómez en la redacción de Gdansk)