MADRID, 27 (EUROPA PRESS)
El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, ha pedido que se le administre la vacuna contra la COVID-19 en una nalga en plena polémica por la negativa del mandatario a vacunarse en público.
El ministro de Sanidad, Francisco Duque, ha defendido la decisión de Duterte y ha aseverado que "hay que respetarla". "Su decisión podría verse como la decisión de la monarquía británica. La reina de Inglaterra no quiere que la vacunen ante todo el mundo", ha señalado.
A pesar de que las voces críticas consideran que Duterte prefiere vacunarse en privado para no mostrar qué dosis se le aplica en plena polémica por la seguridad de las vacunas distribuidas por el Estado, Duque ha matizado que lo importante es "si vacunarse en la nalga tiene el mismo efecto" y ha asegurado que, en dicho caso, "es lo mismo" que vacunarse en el brazo.
No obstante, para garantizar a la población la seguridad y eficacia de la vacuna, Carlito Galvez, encargado de la distribución de las vacunas, ha expresado su disposición a vacunarse en público.
"Estamos dispuestos a ser vacunados, pero esperamos que cuando esto pase, no seamos criticados por recibir algún tipo de trato especial", ha subrayado, según informaciones de la cadena ABS-CBN.
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