Consejos para evitar que esta ola de frío polar afecte a nuestra salud visual


MADRID, 14 (CHANCE)

Gran parte de nuestro país está inmersa en una de las olas de frío más fuertes y gélidas de los últimos años, y son muchos los consejos que estamos recibiendo para combatir las bajas temperaturas - y no coger ninguno de los virus o enfermedades relacionadas con las bajas temperaturas - o cómo evitar los resbalones y las caídas a causa de la nieve y el hielo concentrados en el suelo... pero sin embargo no estamos prestando demasiada atención a nuestros ojos. Y es que, aunque no lo tengamos en cuenta, son unos de los órganos que más sufren con las bajas temperaturas, y debemos tener un especial cuidado con ellos durante estos días.

Los ojos son muy sensibles a cualquier cambio meteorológico, sobre todo cuando hablamos de temperaturas extremas. Por esta razón, en unos días en los que, en determinadas zonas llegarán a los 10º bajo cero, es importante seguir unas recomendaciones para evitar dolencias como conjuntivitis vírica, ocasionada por los mismos virus que provocan los procesos gripales, u otras molestias visuales como sequedad ocular, irritaciones, úlceras o queratoconjuntivitis. Unas inclemencias a las que se suman el viento y la lluvia que también pueden llegar a dañarlos.

"Los párpados, las pestañas y las lágrimas naturales, los principales protectores de nuestros ojos, pueden llegar a ser insuficientes cuando nos enfrentamos a los agentes externos propios del invierno. Cuando exponemos a nuestros ojos al frío, este hace que se produzca menos lágrima, disminuyendo su hidratación, provocando sequedad ocular, visión borrosa, picores o quemazón", aclara el Dr. Fernando Llovet, director médico de Clínica Baviera Madrid.

¿Qué podemos hacer para prevenirlo? ¡Pues seguir estos consejos para mejorar nuestra salud ocular estos días y evitar, en la medida de lo posible, que sufran más de lo necesario!

- Aumentar el parpadeo. Incrementar el parpadeo favorece la producción de lágrimas de una forma natural, lo que nos ayudará a evitar la sequedad y con ello lesiones oculares.

- Incrementar la hidratación. En caso de que no consigamos producir las suficientes lágrimas de forma natural, es conveniente contar con lágrimas artificiales para preservar la humedad de la zona ocular.

- Evitar frotarnos los ojos. Si el viento, u otro agente, provoca que nos entre un cuerpo extraño debemos evitar frotar, lo mejor es lavarlo con suero fisiológico e intentar retirarlo con el máximo cuidado. En caso de que permanezca, es conveniente acudir a un especialista.

- Utilizar gafas de sol. Las gafas del sol nos protegerán tanto del viento, que provoca que la lágrima se evapore de forma rápida y pueda introducir cuerpos extraños, como de los rayos UV ya que nos encontramos en una época con el sol más bajo y una exposición ultravioleta mayor. Si nos encontramos en una zona con nieve, nos permitirá evitar los tan molestos reflejos.

- Humificadores en el hogar. En una época en la que en los interiores de los hogares presentan ambientes más secos y con altas temperaturas por las calefacciones, es recomendable contar con humificadores que puedan crear un ambiente más saludable y confortable.

- Cuidar la alimentación. Una alimentación variada y equilibrada, basada en frutas, verduras, alimentos ricos en omega-3 y ácidos grasos, puede contribuir a mitigar el síndrome del ojo seco.

Pero en caso de presentar sintomatología como puede ser enrojecimiento, inflamación de párpados, fotosensibilidad, cefalea, excesivo lagrimeo o visión borrosa lo más conveniente es consultar inmediatamente con un especialista oftalmológico que pueda evaluar el daño y determinar el tratamiento a seguir más adecuado para el paciente, como nos indican desde Clínica Baviera.