
Por Daniel Leussink y Tetsushi Kajimoto
TOKIO, 15 dic (Reuters) - Es probable que el último paquete de estímulo económico de Japón para amortiguar el golpe de la pandemia de coronavirus impulse la economía con más fuerza el próximo año fiscal, aunque subraya la necesidad de lograr una reactivación económica y una reforma fiscal, dijeron importantes ministros del gobierno.
Los ministros hicieron las declaraciones cuando el gabinete del primer ministro Yoshihide Suga aprobó el martes un tercer presupuesto suplementario para financiar el paquete de estímulo de 708.000 millones de dólares, que busca ayudar a la economía a recuperarse de la caída inducida por el COVID-19 en el segundo trimestre.
La crisis del COVID-19 ha obligado al gobierno de Japón a posponer las reformas fiscales, a pesar de que tiene la carga de deuda pública más pesada del mundo industrializado, más del doble del tamaño de su economía.
"Es cierto que las condiciones fiscales subyacentes empeorarán debido al tercer presupuesto adicional", dijo a la prensa el ministro de Finanzas, Taro Aso, después de que el gabinete aprobara el presupuesto.
"Debemos proceder para lograr tanto la reactivación económica como la reforma fiscal para no causar pérdida de confianza en las finanzas y superar la crisis del coronavirus", añadió.
Se espera que el paquete de estímulo impulse el Producto Interno Bruto en alrededor de un 0,5% en el año fiscal actual hasta marzo, 2,5% en el año fiscal 2021 y 0,6% a partir del año fiscal 2022 en adelante, dijo el martes el ministro de Economía, Yasutoshi Nishimura.
(Editado en español por Gabriela Donoso)
Últimas Noticias
Paraguay comienza la vacunación contra el sarampión y la rubeola tras cerrar el brote
Autoridades sanitarias lanzan una campaña para administrar la triple viral a medio millón de menores de cinco años, en respuesta al llamado de la OPS ante el repunte regional de infecciones, buscando reforzar la protección infantil
Europa incrementó un 210% la importación de armas y es la región del mundo que mas se rearma en la última década
Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, la transferencia de armamento a Ucrania, el predominio de proveedores estadounidenses y la modernización tecnológica impulsaron el cambio estratégico y el fortalecimiento de la industria militar en el continente europeo
